Descripción de Blog

Nacido de la necesidad de luchar contra el postureo y el culturetismo interesado de los medios profesionales, este es un blog de críticas cortas, ecuánimes y cercanas que tienen como objetivo ayudar a decidir o descubrir acerca de pelis, libros, videojuegos o novelas gráficas.

lunes, 23 de diciembre de 2019

Star wars: El Ascenso de Skywalker

Después de la decepción de la última peli de Star Wars: Los Últimos Jedi, producido a medias por la calidad de la cinta y por mi viejunismo galopante, gracias mi amigo Luisen me encontré arrastrado a ver la última: Star Wars: El Ascenso de Skywalker.

No sé si es por el buen rollo de Luisen o porque me encanta realmente Star Wars o porque ese día me levanté dando un salto mortal, pero de pronto me vi sentado en la butaca con un bol de palomitas de metal de coleccionista con motivos de Kylo Ren, una Coca Cola de 750ml y unas ganas locas de ver la peli.

La banda sonora que nunca decepciona; Las letras amarillas poniendo en antecedentes al espectador; El movimiento de cámara final del espacio estrellado hacia el primer objeto o personaje que aparece en el guion; Todo preparado para arrancarme una lágrima con una solera de 30 años.

Y es que parte de la peli la sentí justo así, viendo en pantalla todo mi pasado en ruinas, como se encuentran la estrella de la muerte en Endor o las casitas enterradas en la arena de Tatooine. Y es triste, pero es una emoción y solo por eso la peli ya tiene mi aprobado.

En un análisis más objetivo y menos emocional diré que es muy entretenida, mucho más que las anteriores (ep.7 y ep.8). Los personajes son más profundos, se trabajan más los sentimientos enfrentados, las típicas encrucijadas del lado oscuro, el miedo, la ira, el odio contra la voluntad, la piedad y la humildad, todo en general no chirría como en otras ocasiones, y aunque no llega, ni de lejos, a la carga filosófica de las primeras entregas si se aprecia al menos que se habla de ello.

Está equilibrada en el sentido de purismo Star Wars, es decir, gustará a todo el mundo. A los neófitos y jovenzuelos porque los sables de luz no pasan de moda y los espectaculares escenarios son carne de videojuego; para los más tulliditos no superfans porque las aventuras son suficientes en cantidad y calidad para mantenerte pegado al asiento; Y a los más acérrimos porque sí que hay toques de universo Star Wars puro y de enredarte con el significado de la fuerza y los vínculos entre jedis-siths. ¡Además salen casi todos los personajes importantes! ¿Qué más se puede pedir?

En resumen, un final bastante digno, con un poco de todo, y que, esta vez sí, te deja la sensación al salir del cine de querer mover algo desplazando la suavemente la mano en el aire, no como en las anteriores entregas, sobre todo la última absolutamente infumable. Recomendable para todos.

PD: Digo final porque se queda todo más o menos cerrado, aunque no descarto que traten de alargarlo de alguna manera. La pela es la pela. Ya se verá.

lunes, 16 de diciembre de 2019

Historia De Un Matrimonio (Película)

Una vez más me he visto atraído por la publicidad de Netflix para ver uno de sus largometrajes. A esta atracción hay que añadir un par de buenos comentarios de personas que aprecio y cuyo criterio bien merece ser tenido en cuenta. Así que aquí va mi crítica a esta Historia de un Matrimonio. 

He llegado a escuchar que es una obra maestra. Hay ciertos calificativos que necesitan superar un listón que cada día que pasa está más bajo. En un mundo cada vez más industrializado en el que hasta la creatividad y el arte se están serializando como se hacía con los tornillos en la revolución industrial, no se pueden utilizar términos que reflejen que algo es extraordinario porque directamente esa excepcionalidad ya no existe, al igual que un tornillo no es más excepcional que otro. Es la churrerización del arte, en este caso del cine. Por eso lo de obra maestra no se puede ni plantear, pero sí si la peli es buena o mala. 

Esta es buena. Tiene prácticamente todos los elementos necesarios para disfrutar de unos buenos minutos de cine: Una historia cercana; Unas interpretaciones sobresalientes (Driver, Johansson, Dern y Liotta) salvo algún secundario que patina; Unos temas de fondo trascendentales como el sacrificio familiar versus el individual, la importancia de la comunicación o la interpretación del bien y del mal según qué circunstancias y según quién lo interprete; Sin faltar algunas escenas brillantes y momentos emocionalmente potentes. 

A veces no se puede explicar fácilmente como una situación aparentemente bajo control se puede tornar en otra prácticamente opuesta en un breve periodo de tiempo. Lo cierto es que siempre vivimos bajo esa falsa sensación de control. Y es precisamente esa sensación la que nos hace dejar de estar alerta, de dar por supuesto ciertas cosas o suponer otras que encajan en nuestro espejismo vital. Dejamos de comunicarnos por miedo a romper el hechizo sin saber que el hechizo se rompe precisamente por falta de comunicación, los malentendidos y las suposiciones sin cimentación. 

Historia de un Matrimonio es un maravilloso ejemplo de falta de comunicación, tan común t reconocible que asusta. De principio a fin, escena tras escena, de una manera paulatina va llevando al espectador a distintos estados opuestos, todos ellos lógicos. 

En resumen, merece la pena su visionado especialmente para parejas. A disfrutarla.

lunes, 2 de diciembre de 2019

El Irlandés (Película)

Una Ensalada de Estrellas. Así es como llamo yo a las películas en las que salen caras conocidas o muy conocidas o, como es el caso, casi de la familia, que se juntan para hacer una peli de amigos. El resultado es curioso, incluso, entretenido a ratos, pero nada más. Dentro de esas pelis están La Hoguera de las Vanidades, La Gran Boda, El Exótico Hotel Marigold o cualquiera de las de Batman entre la de Tim Burton y la primera de Nolan. 

Pues eso es El Irlandés, aunque nos pese. Una Ensalada de Estrellas. Bien es cierto que al principio no lo parece y los primero 40 minutos se disfrutan con las presentaciones de los personajes. Robert de Niro y Joe Pesci nos evocan a la gran Casino, preparándonos para una exposición profunda de una historia que pinta muy interesante. Bobby Cannavale aporta, con acierto, la cara nueva del grupete de mafiosos célebres que tanto le gustan a Scorsese. 

Y de pronto aparece Al Pacino y se cierra el club y con él el inicio del fin del interés en la película. Todo lo expuesto de inicio se convierte en un batiburrillo de historias sin cerrar y de personajes a medio explicar. Da la sensación de que se han buscado una excusa para parecer que están contando algo para no tener que currarse un guion que realmente cuente algo. Vamos como un discurso de un político. Unos 15 minutos después de la aparición de Al Pacino (y su personaje nuclear Hoffa) toda la trama se reduce a diálogos casi idénticos, en casa, por teléfono, en una cafetería, una fiesta, dónde sea, pero solo diálogos casi idénticos. Un partido de tenis para tratar de convencer a unos y a otros, y entre medias al espectador, de que aquello no va a acabar bien. Y en este punto te queda la friolera de 1 hora larga de peli por delante. 

La cuestión es que Scorsese es tan bueno como cualquier político y, como la historia despierta curiosidad, te mantiene sentado entre bostezo y bostezo sin querer dormirte para ver qué traca final te suelta porque estás convencido de que merecerá la pena. 

Lo malo es que los buenos políticos siempre defraudan, aunque algo de poso dejan. Ese poso, en mi caso, es entender lo que ocurrió con Jimmy Hoffa y profundizar en la frase “quien a hierro mata, a hierro muere” que es lo poco que se saca de la historia. ¡Ah sí! Y que si eres gánster y mueres de viejo posiblemente lo hagas solo. 

Mención especial merecen los efectos de rejuvenecimiento que tan de moda ha puesto la película, llegando incluso a iniciar un debate sobre la necesidad de los dobles o el maquillaje. La cara está muy conseguida pero los movimientos siguen siendo los de un viejo con cara de más joven así que, de momento, bajo mi humilde opinión, los dobles pueden estar tranquilos. Los maquilladores… ya veremos. 

En resumen, se lo han tenido que pasar muy bien rodándola y el reencuentro les habrá merecido la pena, pero al espectador le queda una sensación agridulce. Dulce por los recuerdos de aunténticos Hits protagonizados por los actores y de los que hay pinceladas y alguna escena relamente buena. Agri porque podía haber sido mucho mejor y la mano del marketing explota-hypes de Netflix se intuye detrás de todo este producto.

miércoles, 13 de noviembre de 2019

Red Dead Redeption II (Videojuego)

El Farwest ¿A quién no le gusta el Farwest? Supongo que a las generaciones que no han crecido con ello, con los buenos y los malos, los indios y los vaqueros… Eso ya no se lleva, aunque solo han cambiado los escenarios de cartón piedra y las puestas de sol polvorientas, los buenos son otros y los malos también, pero cambiar, nada ha cambiado demasiado. 

No voy a descubrir la pólvora. RDR2 es un juegazo super mega top. Tiene todo lo que un amante del Oeste en un mundo abierto puede soñar: Una buena historia, unos personajes currados, unos diálogos dignos de una peli, muchas misiones de todo tipo, armas, caza, pesca, diligencias, atracos a trenes, amoríos, juegos de azar, vestuario, detalles realistas a más no poder, armas, decisiones controvertidas, unos escenarios que quitan el hipo y una BSO maravillosa que no suma, multiplica… Es tan bueno que me aburro de describirlo y de paso os doy la clave de por qué no es tan bueno como su antecesor RDR: Me aburro… Me aburro… ¡Me aburro! 

Me he aburrido hasta el punto de tener que tirar de todo mi espíritu jueguil y de todo mi amor a Marston para no dejarlo y poder terminarlo. El caballo es la polla en verso. OK. Mola que sea nuestra extensión en el juego, que te encariñes, que subáis juntos las características, que te lleve las armas y el sombrero, que haga caca en tu cara, pero ¿hacían falta tantos minutos a lomos del caballo? Vale que es realista, que las distancias están medidas y que se puede poner el modo cinemática para que vaya automático, pero los 15-20 minutos de un extremo a otro no te los quita nadie dándole a la X a ritmo de galope. 

Es que solo con pensar que tienes que coger el caballo se te quitan las ganas de hacer otra misión cuando acabas una. Si a eso le añadimos que, con lo curradísimo que está todo, resulta que las coberturas a veces fallan y que al salir de ellas el personaje se queda unos segundos al descubierto sin moverse bien, por mucho que machaques el joystick en una dirección, pues te quedas con un juegazo que falla en dos puntos clave por los que pasarás el 80% del juego: el caballo y los tiroteos. 

Además, el factor novedad de RDR murió con su estreno y ya no flipa tanto como antes. 

Dicho esto, siendo objetivo y quitándome la capa de morrilla de la primera entrega: Es un gran juego, muy disfrutable, que da largas horas de entretenimiento y que te transporta a aquellos años de salones, burdeles y forajidos, pero también de granjeros, oportunidades y comerciantes. Si no tienes prisa es una experiencia total.

lunes, 4 de noviembre de 2019

Mientras Dure La Guerra (Película)

La Guerra Civil. Ese periodo de la historia de España en el que el caos y el descontrol acentuó el crecimiento de los extremos en busca del poder y minimizó el pensamiento moderado para dejar un reguero de hambre, sufrimiento, muerte y hastío que, lamentablemente, cristalizó en un odio imperdonable entre compatriotas. Pero nos pese más o nos pese menos, nos ha traído hasta aquí; El hastío, con el odio agotado, nos unió trayendo los maravillosos 80’s y 90’s, época dorada de la España moderna; y el odio, con el hastío olvidado, nos vuelve a partir trayendo las viejas rencillas al candelero y emborronando el futuro. 

Pero obviando toda esta parrafada, que se me ocurrió al visualizar la última escena de la peli mientras una lagrimilla, enjugada antes de que nadie se percatara, se deslizaba triste por mi mejilla, vamos a la crítica en sí. 

El reparto hace un trabajo impecable, del primero al último, y con un Elejalde top, representando a un Unamuno creíble e identificable. El vestuario, escenarios, fotografía y demás aspectos técnicos están al nivel habitual de Amenábar, que si se la ha pegado alguna vez ha sido por los guiones y no por su forma de hacer cine. O lo que es lo mismo, cada detalle está cuidado al milímetro y hay que estar atentos a cada plano porque te puede hacer uno de esos guiños que le encantan al director, como en la escena de las dos banderas, la monárquica y la republicana ondeando a la vez. 

En cuanto a la historia tiene ritmo, te mantiene atento y curioso y la distribución de escenas y tiempo entre los personajes es óptima. Todo tiene sentido. Nada sobra. Por poner un pero, una explicación al principio de por qué se produce el alzamiento hubiera contextualizado algunas escenas mejor, pero bueno. 

En resumen, una película de calidad, dirigida por uno de nuestros mejores directores, moderada, entretenida y que cuenta muchas cosas de aquel conflicto, algunas con licencia histórica, otras con rigor y otras simplemente al servicio del drama. Pero que nadie se lleve a engaños, no es La Vaquilla, aunque Amenábar ha sido más valiente que Berlanga, mojándose la mitad. Cosas de épocas.

jueves, 17 de octubre de 2019

Malaherba (Libro)

A veces al escribir una historia se pone más el foco en el trasfondo que se quiere expresar al lector, en la moraleja escondida, que en los propios acontecimientos que crean verdaderamente esa realidad imaginaria que buscamos al leer obras literarias. Y en realidad, cuando la historia está bien contada, la moraleja se encuentra sola como el que encuentra el amor en una oficina, un taller o un andén del metro.

Malaherba cuenta una historia, terrible en su trasfondo, vista desde la inocencia de un niño. Jabois borda el lenguaje y los pensamientos que los niños pueden tener a ciertas edades y envuelve toda la narrativa con ellos, haciendo que la lectura sea ligera, divertida y curiosa.

Los personajes están muy bien elegidos, descritos con tal precisión que puedes recrearlos en tu mente con detalle, sobre todo si tu infancia se desarrolló a finales del siglo XX. Las situaciones y acontecimiento que tejen la historia indagan, con sutileza, en los miles de millones de variables que pueden forjar nuestra personalidad y como la causa-efecto del azar puede provocar que el destino de un niño acabe en un extremo o en otro del mapa social.

En resumen, un libro ágil, no muy largo pero que cuenta mucho, que te lleva a aquellos momentos de incertidumbre donde el aprendizaje y el descubrimiento, junto con la inocencia, están en su apogeo, y con un desenlace que da que pensar sobre cómo valoramos las cosas malas o buenas. Recomendable.

martes, 15 de octubre de 2019

Cafarnaúm (Película)

De vez en cuando salen películas que cuentan esa realidad que desde el primer mundo intuimos o, incluso, creemos conocer, pero que a fin de cuentas no tenemos ni idea de hasta dónde puede llegar. Si son buenas suelen dejarte un poso gordo que tarda en digerirse unos días en la sopa fría pero afable en la que vivimos diariamente. ¿Qué no darían los protagonistas de tales películas por una sopa fría? 

Se me vienen a la mente Ciudad de Dios, Slamdog Millionaire o la paraguaya 7 cajas. Algunas con su punto indie, otras más comerciales, otras más cruentas, otras más naive… pero todas dejan su marca. Y eso ocurre con Cafarnaúm. 

Pocas pegas se le pueden poner a esta cinta, y salvo que huyas de los dramas como del fuego (es un género como otro cualquiera), te va a gustar. Por mi parte no encuentro pegas así que pasaré a las virtudes. 

Mención especial merecen las interpretaciones, sobre todo las de los niños. Nunca he visto a un niño de un año y poco expresar tanto. Dada su corta edad solo queda felicitar al director por ese trabajo titánico. En cuanto al protagonista está sencillamente en la matrícula de honor. Nos regala un repertorio de momentos dramáticos a cada cuál mejor sin olvidar esa sonrisa final, que te rompe el corazón, te lo recompone y te lo vuelve a romper.

La historia parece excepcional desde el sofá de casa, pero cuántas historias no habrá como esta a cada minuto por el mundo, y con un final bastante peor. Cumple bien su cometido de estirar el chicle de la tensión hasta que al espectador le dan ganas de parar el visionado sin poder, debido a la necesidad de ver el desenlace. 

Y lo mejor, la tensión, la incertidumbre, la impotencia y la sensación de no saber que hacer en una situación límite que se trasmite de la pantalla al cerebro de forma nítida. Ponerse en la piel de los protagonistas es tan angustioso como hipnotizante. 

En resumen, un drama con mayúsculas, objetivo, muy bien interpretado y contado. Que difumina la línea del bien y del mal, pero aclara las de la honradez, la responsabilidad y el altruismo emocional. Sin duda una película que remueve, aunque sólo nos duré unos días antes de volver a lo nuestro.

miércoles, 9 de octubre de 2019

Joker (Película)

Que se haga una película cuyo protagonista es, en exclusiva, un supervillano ya pone a Joker en un lugar destacado de la historia del cine. Se ha hecho otras veces, sí, pero nunca con un supervillano mundialmente conocido y archienemigo de un superhéroe mundialmente conocido. Y es histórico porque vivimos una época de cambio, en la que el bien y el mal ya no están tan claros como a finales de siglo XX; una época en la que se busca más la explicación de “qué ha llevado a un villano a hacer una maldad, ¿cuál es la causa que le exime de responsabilidad?” que a “vamos a ver como arreglamos el desaguisado que ha dejado y cómo le castigamos por ello”; una época en la que todo parece caber, los límites no están claros, y verbos como respetar, compartir y obedecer se tergiversan sin saber lo que significan realmente; una época nueva, individualista, ni mejor ni peor que la anterior en términos objetivos, que ya veremos hacia dónde nos lleva. 

Y es que Joker es una película incendiaria. Sin connotación negativa. Rocía de gasolina la sociedad liberal y capitalista que hemos creado y le lanza una cerilla desde la distancia. Muy al estilo del Joker. Es reivindicativa, es una muestra de como una mente puede retorcerse y sufrir hasta cambiar por completo. Como cuando la crueldad, las mentiras y el sufrimiento se ceban con alguien ese cocktail puede explotar. 

¿Y está mal? ¿Está bien? ¿Dónde están los límites? ¿Son víctimas del sistema o son victimistas irresponsables? ¿Hasta que punto es justo convertirlo todo en caos porque te vayan mal las cosas? ¿El problema es que te hacen sentir mal con lo que te dicen y hacen o que tú te sientes mal con lo que te dicen o hacen? 

No hay respuestas válidas desde la objetividad total. Lo cierto es que mucha gente se siente así, y destruir aquello que no se puede alcanzar es una droga que engancha fácilmente. Tanto que, esa simple idea, puede crear una ideología destructiva sin importar lo que ocurra después y un líder sin ni siquiera él proponerselo. 

Dicho esto. Joker es menos que el Hype que ha generado, lo que pasa es que el personaje mola tanto y el discurso anarquista es tan atractivo que la gente y la crítica se flipan de lo lindo. Quitando la superactuación de Phoenix, que sobrepasa las enormes expectativas que se le exigen a la interpretación de este personaje en cada aparición en pantalla (que se lo digan a Leto), la película es un bien. 

Le falta algo de ritmo, sobre todo por la mitad, le sobra autocompasión y a las escenas que deberían dejarte con la boca abierta les falta Punch. Eso no quita que haya un par de escenones muy brutales. 

Y poco más que decir, utilizando el discurso de los cocineros cuando prueban un plato bueno cuya elaboración es normalita, “Aquí solo hay producto” y es que en Joker solo hay personaje. 

lunes, 30 de septiembre de 2019

En Realidad Nunca Estuviste Aquí (Película)

Una de esas películas que te quedas con ganas de ver en el cine, luego la olvidas, y un buen día te la encuentras en alguna plataforma de streaming. 

No es una película para todos los públicos ni para todos los gustos. Muchos la considerarán aburrida, otros dirán que tanto pa’ná, alguno que la historia cuenta poco y mal… Vale. Sin embargo, para aquellos que les gusten los personajes profundos, que más que contarte algo te hacen sentir lo que les haya pasado, le pueden dar un buen bocado y disfrutarlo sin miramientos. 

La historia no es original, es una trama más basada en las perversiones de los poderosos vistas desde aquel que hace el trabajo sucio. Es más, no está exenta de clichés a la hora de presentar a los personajes. Pero todo eso da igual, es como si tuvieras que preparar un plato de tres estrellas michelín y primero tienes que hacer un sofrito clásico de ajo, cebolla y puerro. Es un cliché clásico, pero hay que hacerlo. 

El punto fuerte está en el personaje protagonista encarnado por un magnífico Phoenix (de sus mejores papeles). Un alma atormentada que no sabe que hacer con su vida y que se dedica a lo que mejor sabe para sobrevivir. Cada escena de la película te mete en su piel, casi puedes respirar (o no) con él, percibir su frustración, su autocontrol, su soledad. Y lo mejor es que todo esto lo sientes sin explicarte en profundidad su historia (gran trabajo de Ramsay y el equipo de montaje). Como si te dieran una piel de lobo y solo con ponértela obtuvieras el instinto asesino de miles de generaciones lobunas. 

Esa forma difusa de contar los acontecimientos, pasados, futuros y presentes, no decae hasta el final. Es precisamente ahí, cuando acaba, donde se encuentra el mayor punto de desconcierto. Lo bueno es que te deja pensando ¿y eso, por qué? o ¿Y ahora qué? En realidad, es una liberación. 

En resumen, una peli que puede resultar lenta y que no va a ningún sitio pero que, si te gusta meterte en el personaje e imaginar cómo es y será su vida, puede encantarte.

lunes, 23 de septiembre de 2019

Ad Astra (Película)

¡Brad Pitt en el espacio! Pocos personajes tienen un carisma tal que sólo con ver una imagen como esta en un tráiler ya arrastren a millones de personas a una sala de cine. Al bueno de Brad aún le quedan algunos años buenos, aunque muestras de agotamiento da, como le pasa al bueno de Tom y le pasaba al bueno de Robert y al bueno de Paul. 

En fin, a la peli. ¿Ad Astra es algo más que el carisma de Brad Pitt? Pues muy poquito más. Lo cierto es que yo salí del cine mas o menos contento, quizás por este modo Zen en el que me encuentro últimamente, pero al rascar un poco con mis amigos lo cierto es que la película es un truñete. 

Si estas decidido a ir a verla lo que debes saber es que es lenta, lenta, lenta. La banda sonora, los planos del espacio, los interiores interminables, son buenos momentos para ponerte a pensar en lo que la peli te está queriendo decir o si es mejor comer pasta o mejicano mañana. El guion tiene más agujeros que un colador con extra de agujeros. Entregar un mensaje al espectador prima sobre la forma de entregarlo o contarlo, sin importar la coherencia de lo que esté pasando. 

Si ninguna de estas dos cosas te molesta y eres fan de Brad Pitt pues oye ni tan mal. 

Ahora como desde el principio empieces a no encontrar tu sitio en la butaca y des más vueltas que un hámster en una centrifugadora te recomiendo que te tomes la peli directamente a cachondeo. 

Por salvar algo, tiene algunas ideas futuristas molonas, como la colonización de la Luna y los problemas derivados de ello o hacer cosas que ahora nos parecen imposibles como algo habitual a lo que, con el paso de los años, ya nos hemos acostumbrado. En general, todo el marco futurista está logrado y es creíble. 

Lo malo es que luego viene el guion y lo destroza con escenas de acción cutres, decisiones incoherentes y fantasmadas fuera de lugar. 

En resumen, el bueno de Brad en el espacio. No pasa nada si no la ves.

viernes, 20 de septiembre de 2019

Los Hermanos Sisters (Película)

Que poco se estilan los Westerns hoy en día. Nos pegamos, como humanidad, un atracón por los años 40 hasta los 60 y salvo ocasiones puntuales ya solo nos acordamos de ellos por su capacidad de facilitarnos el echarnos la siesta una tarde de sábado. 

Pero de vez en cuando sale alguno que sobrevive a ese sopor que evoca el solo oír la palabra Western o aquello de “Una del Oeste” y te seduce hasta la médula. Es el caso de Sin Perdón, Dyango o en menor medida El Renacido o Los Ocho Odiosos. Y también del título que nos ocupa Los Hermanos Sisters. 

Como buen Western la historia es lo de menos. Suelen contar historias directas, con pocos giros, duras, violentas y al grano, como eran aquellos tiempos. Las cosas van pasando y aunque hay planes por aquí y por allá, raramente se cumplen y las circunstancias son el hilo conductor de la película. 

A pesar de parecer una historia anodina sirve para dar dos mensajes muy potentes: Primero, la definición de progreso cuya piedra angular es sencillamente la buena voluntad y no la avaricia; Y segundo, la búsqueda imperecedera de la vuelta al hogar. Esa sensación de haber estado ya suficientemente rato fuera haciendo cosas importantes, que no lo eran tanto, y que nos lleva irremediablemente a tener la necesidad de volver a casa. 

Si a esto le añades unos personajes muy trabajados, al igual que sus interpretaciones, con unas personalidades profundas que se van desvelando a lo largo de la película, pues te sale un producto más que “apañao”. 

Es que no se hace ni lenta, que suele ser el problema de los Westerns, tanto malos como buenos. 

En resumen, una película que te va enganchando con el paso de los minutos, que se mueve en un ambiente poco habitual en los tiempos que corren y que, gracias a sus personajes y su trasfondo, te deja un buen sabor de boca al terminar.

lunes, 9 de septiembre de 2019

El Día que Vendrá (Película)

Otra de cine de verano. Expectativas bajitas y menos mal. Es una pena porque tiene un marco para haber sido mejor. 

Hay cientos de películas sobre la II Guerra Mundial pero no muchas se enmarcan en lo que pasó justo después de que acabara la guerra: el caos de la calma después de la última bomba cayendo sobre una ciudad, las revueltas callejeras, los últimos rescoldos del enemigo... Y ahí se enmarca El Día que Vendrá. En el momento de la ocupación de los británicos después de la guerra, dónde expropiaban las casas de los alemanes, con ellos aún dentro, para albergar a oficiales y altos mandos. 

Esto se cuenta en los primeros diez minutos y a partir de ahí todo es tedio. La historia central que ocupa la mayor parte del metraje entre la mujer atormentada por la vida, esposa del militar británico, y el alemán picha brava inquilino inesperado de su propia casa, no llega nunca a enganchar. Incluso hay algún diálogo tan forzado que suena tan ridículo que te arranca una carcajada, despertando en el espectador probablemente la única emoción que no se pretende despertar: el humor. 

Se salvan la ambientación y ligeramente el personaje del militar británico (Jason Clarke). La primera, a pesar, de haber visto mil veces la típica ciudad destruida por los bombardeos, tiene buena fotografía. La segunda, sin ser un personaje del que acordarse, al menos en coherente con su personalidad y sus conflictos internos y los actos que manan de ellos son entendibles, cosa que no se puede decir de los otros dos personajes, de hecho Keira Knightley y Alexander Skarsgard tienen menos química que una carrera de letras. 

En resumen, no aporta absolutamente nada a nadie. Ni entretiene, ni cuenta nada nuevo, ni cuenta nada viejo de una forma que te remueva. Si te pilla en un autobús o un tren y no tienes escapatoria ni sueño, morir por verla no te vas a morir. Es tú decisión.

domingo, 1 de septiembre de 2019

La Favorita (Película)

Cuando se antoja un buen bocata de lomo y una bolsa de pipas remojados con un par de coca colas no hay nada como el cine de verano, pongan lo que pongan. 

Que te toca una de época del director de Langosta y Canino, Yorgos Lanthimos, del que puedes esperar cualquier cosa, protagonizada por un elenco femenino que quita el hipo: Emma Stone, Rachel Weisz y Olivia Colman, pues no queda otra que sentarte acompañado de una animosa curiosidad. 

Tiene dos puntos débiles que hacen que no funcione como un Todo y la alejan de ser recomendable. Uno, historia bien ejecutada, pero sin mucho interés por lo que te deja igual, ni fú ni fá, y dos, se hace larga. Solo por esto, si buscas solo entretenimiento, ni lo intentes. 

Si desmigajas la película y pones bajo el microscopio pedazos de la misma sí se puede encontrar buen cine en: Gran ambientación, tanto vestuario, como interiores y exteriores y guiños al cachondeo en la corte; La profundidad de los personajes y sus interpretaciones, sobre todo la Reina y Abigail; Algunos planos con ojo de pez que llaman la atención (solo algunos); La visión sucia del papel de la política y quien mueve sus hilos; Y la futilidad de los dramas individuales cuando existen dramas globales, aún cuándo la decisión de un solo individuo impacta en esa globalidad. 

Estos pros hacen que al final de la peli digas “Bueno, tiene planos buenos…” y si eres muy perspicaz pues te da para una charla de tres minutos. Luego al olvido. 

En resumen, si te gustan las de enredos palaciegos, protagonizados especialmente por mujeres, y ver las vidas mortales de los personajes de puertas hacia dentro, dale un tiento. Si no, tampoco te pierdes gran cosa.

viernes, 30 de agosto de 2019

Esperando a Mister Bojangles (Libro)

En el mundo cada vez más maniqueísta que vivimos en el que las cosas son blancas o negras, o estás conmigo o en mi contra, o me favoreces o me entorpeces, leer una novela como Esperando a Míster Bojangles da auténtico placer. 

No porque trate temas políticos, ideológicos, sociales o deportivos que parecen importantes, aunque solo lo son porque son fáciles de vender como un enfrentamiento por una única razón: son intelectualmente gratis. Todo el mundo se cree que sabe de esos temas, no veréis en la tele un programa dónde un grupo de científicos trata de convencer a un compañero de una compleja teoría físico-matemática sobre el impacto de la aceleración de isótopos en un medio termodinámico (me lo acabo de inventar). Y escucharlos discutir a gritos durante horas, con algunos poniéndose a favor y luego en contra, insultándose, mofándose unos de otros, mientras una gran audiencia permite al programa poseer el record de share en prime time (triple anglicismo en 6 palabras GUAU). Esto no ocurre porque en temas serios la ignorancia, en su sentido más literal sin retintín de “No saber algo o de algo”, no ha lugar. 

Y este libro habla de como una tragedia familiar de grandes dimensiones puede ser a la vez que tragedia una maravillosa experiencia vital, mostrando la vida como una enorme gama de grises que suben y bajan su intensidad a cada segundo. Porque al final todo se reduce a una cosa, y este es el único maniqueísmo válido, el adjetivo de lo que vivas lo pones tú, independientemente de cómo haya sido esa vivencia. 

Escrita en tono jovial con una naturalidad brutal, plagada de escenas surrealistas que chocan con su realidad cada vez que parece que se traspasará la línea del absurdo, con unos personajes protagonistas a la vez entrañables y aborrecibles, Esperando a Míster Bojangles es una corta novela que se acerca muchísimo a explicar un sentimiento tan inefable como es el amor. 

En resumen, una historia que se lee en un pis pas y que consigue hacerte reír, llorar y pensar, en ese orden, en apenas 150 páginas. Es tan recomendable que en caso de no gustarte ni siquiera te habrá hecho perder el tiempo, en caso de que creas aún que tal cosa puede hacerse.

viernes, 23 de agosto de 2019

VICE (Película)

Su traducción al castellano es “El vicio del poder”. Un intento de captar el juego de palabras entre Vice=Vicio y Vice=Vicepresidente en inglés. No era fácil la verdad porque El “Viciopresidente” suena más a peli de Santiago Segura que a una biografía política, así que se perdona. 

En efecto la película trata sobre como Dick Cheney y como pasa de ser un perdedor al hombre más influyente del gobierno de lo EEUU, lo que equivale a tener la capacidad de impactar gravemente en el devenir de todo el planeta. 

A lo largo de sus 133 minutazos se cuenta una historia cronológica con mucho ritmo, con una despiada lógica que engancha hasta el final. Muestra lo alejada que está la política del bien común y como cada acción que se emprende solo tiene como objetivo el beneficio de unos pocos individuos. El bien común que pueda producirse de este beneficio es fortuito, en realidad no le importa a nadie, pero cuando se produce no se pierde la oportunidad de hacerse con las medallas. 

El primer tercio comienza dando un baño al espectador de cómo funcionan las cosas en la casa blanca para avanzar después hasta la época de George W. Bush y su llegada al poder de la mano de Chenay y terminar con aquel discurso de la vergüenza de Colin Powell. 

El tinte de la película es anti Bush (tiene escena post-créditos haciendo un guiño a este hecho), pero colores aparte, la historia que cuenta puede extrapolarse a la mayoría de conflictos de la historia. ¿Es la razón del conflicto que se vende la misma por la que se produce? Y sobre todo ¿Qué papel juegan los medios de comunicación en todo esto? Pues que cada uno piense lo que quiera, pero ver la lógica en lo contrario a lo que se piensa ayuda a abrir la mente.

Mención especial para las actuaciones de Christian Bale (Cheney) y Sam Rockwell (Bush hijo). Ayudadas por una impecable caracterización dan un plus al punch de la peli. 

En resumen, una buena película, muy entretenida, bien interpretada, con mucho ritmo, mensaje actual y que invita a la reflexión, lo que hoy en día se agradece. Recomendada para todos a los que les interese mínimamente la política.

lunes, 12 de agosto de 2019

Rocketman (Película)


“Y a ti ¿qué coño te importa la vida de Elton John?” Esto le decía un hombre de forma gracioso y socarrona en la cola del cine de verano a un niño, debería ser su sobrino o algo así, un poco resabidillo. Una tímida risa conjunta recorrió la fila. Así empezaba mi experiencia antes de visionar esta película… y así acabaría dos horas después. 

Y es que o la película es un truñazo que no sabe transmitir la carga emocional y llegar al espectador o es que realmente su vida es de principio a fin baladí. Por partes. 

¿La película es un truñazo? Sí. Han querido aprovechar el tirón de Bohemian Rhapsody para hacer otro biopic resultón, que es lo que es la de Queen. Pero Rocketman ni se acerca. Es un larguísimo videoclip de canciones de Elton John metidas con calzador en una historia que podría ser de cualquiera, con una hoja de ruta trilladísima: Nacimiento, levantamiento, cima, caída y resurgir de una estrella del rock. Si al menos se profundizara en las razones de cada fase de forma lógica aunque dramática o por lo menos en una, pero te las muestran en sucesión, entre cancioncita y cancioncita, siendo el catalizador del cambio de estado SIEMPRE un forzado giro del guión. 

¿La vida de Elton John le importa a alguien? Pues la verdad no lo sé, no lo creo, o al menos no contada de esta manera. Un personaje atormentado no se sabe muy bien por qué, que hace lo que más le gusta y disfruta con ello. No quiero hacer spoiler porque es una de las máximas de este blog, solo diré que las cosas ocurren en la película por generación espontánea. Es como si hicieras un pastel de chocolate, pero no has comprado chocolate. Miras en la despensa y encuentras unas virutitas de esas chiquitinas y dices ¿por qué no? esto bastará. Sabes que no hay suficiente y que no sabe igual, pero lo derrites igualmente y haces una mierda de pastel. Pues eso es Rocketman, que necesito un trauma infantil pues venga mejor no lo explico mucho, que necesito una tapadera para la homosexualidad aquí tengo una a mano y con dos escenas de 20 segundos la apaño, que me viene bien una escena extremadamente dramática que no viene mucho a cuento pues esta misma a fin de cuentas era una loca. 

Cosas buenas, ni las canciones, y sí que te arrancan algún pelo de punta. Pero, seamos sinceros, Elton John mola pero no tiene nivel para un musical, quizás un documental hubiera quedado mejor. La crític profesional parece que coincide en la "brillante" interpretación de Egerton. Pues tampoco. Mucho mejor en Eddie The Eagle. En esta no sabe ni bailar, aunque si Elton tampoco sabe entonces tiene mérito bailar mal aposta.

En resumen, supongo que a los fans les gustará (no están todas las canciones buenas). El resto de cualquier edad, etnia, religión, raza, condición sexual, estado civil, género y cualquier característica que se os ocurra la podéis obviar.. 

NOTA: No iba a contarlo, pero no puedo resistirme. Elton no escribía las letras, las escribía Bernie Taupin (interpretado por Billy Elliot haciendo de Tom Cruise. Todo muy raro...). Eso no quita que Elton sea un genio de la composición y el piano. Pero si lo que hace grande un biopic de un músico es conectar sus canciones, que todos conocemos, con lo que le motivó a escribirlas y componerlas en su vida, que no todos conocemos, y ese músico no escribe las jod…as(perdón) letras ¿Cómo va el biopic a conectar nada? En todo caso el biopic interesante es el de Bernie.

jueves, 8 de agosto de 2019

Dolor y Gloria (Película)

Hacía mucho, mucho, tiempo que no veía una de Almodóvar. De hecho, no recuerdo la última, pero creo que me voy a hacer un maratón por su filmografía después de ver Dolor y Gloria. 

El director se abre en canal tanto en el guion como en la dirección. La forma de contar esta historia autobiográfica, es tan cercana que parece increíble que te esté contado algo tan íntimo. Es una historia de depresión, de dolor constante, de vivir atrapado en el drama emocional infinito y a pesar de ello tener éxito o mejor dicho tener lo que de manera superficial y desde el exterior se podría considerar éxito. Incluso en esta situación la felicidad se abre paso, aunque sea en pequeñas y esporádicas dosis y es que la felicidad es como un recién nacido que empuja y empuja hasta que nos permitimos sentirla. 

La película peca de una extrema dramatización en algunas escenas y una “cagapenitis” que puede considerarse excesiva, pero ocurre poco y para nada mancilla el resto de la cinta, sobre todo para quien sepa lo que es deprimirse de verdad. 

Lo mejor a parte de la historia ya de por sí buena son dos cosas: 1. La actuación de Banderas que hace el papel de su vida. Está impecable, metiéndose en el personaje de tal forma que a veces no sabes si estás viendo a al Almodóvar con una careta, de estas de Misión Imposible, de Banderas. Una grata sorpresa. 2. Como integra las casualidades en el devenir de la historia y cómo gracias a estas casualidades la carga emocional toma un sentido extraordinario. 

En resumen, una película que deja buen sabor de boca y una sensación de nostalgia que puedes traerte a tu propia existencia. Recomendable.

lunes, 1 de julio de 2019

Una Cuestión de Tiempo (Película)

Me habían llegado varias críticas muy buenas de esta peli, no sólo por internet, también personales, así que me decidí a verla. La opinión generaliza es que es una especie de Efecto Mariposa en buena. Yo diría que es igual de floja que Efecto Mariposa pero en British

Un mensaje se puede emitir en una sola frase poderosa o si quieres darle profundidad lo envuelves en una historia con la que el público objetivo se identifique para que cale aún más hondo. La cuestión es que si la historia no sirve el resultado es el contrario, no potencia el mensaje, sino que te aburres y lo devalúa. 

Una Cuestión de Tiempo es ñoña y evita las escenas de conflicto entre pareja difíciles de resolver para que todo cuadre con el mensaje final. La explicación de los viajes en el tiempo es inexistente y, de existir, da risa y te saca por completo del, ya de por sí, débil anzuelo con el que la peli trata de engancharte. 

¿Puede verse? Sí, puede verse, pero solo si te gusta lo British (y mucho). Tiene algún diálogo gracioso y los actores están de bien alto. No es su culpa que se vean atrapados en la pegajosa capa de azúcar del guión. 

Es una pena porque el mensaje final, nuestra utilización del tiempo y comprender la importancia de vivir el aquí y ahora en vez de dar prioridad a lo material, es bonito y muy necesario hoy en día. Son precisamente pasteladas como esta las que alejan el mensaje de un público menos receptivo a la sensibilidad, pero igual necesitado del mensaje. 

En resumen, una peli muy British con un mensaje muy chulo, pero demasiado edulcorada y obvia. Si te pilla en un momento de alta sensibilidad puede encantarte como un Big Mac te sabe a gloria cuando estás famélico a las 5AM después de venir de fiesta. Eso no significa que sea bueno.

martes, 18 de junio de 2019

Un Asunto de Familia (Película)

Ver una japonesa de vez en cuando le reposa a uno el alma. Las hay mejores y peores pero desde luego que son únicos para meterle ese tempo zen a cualquier cosa que hacen.

Un Asunto de Familia cuenta una historia de malos y buenos y entre relato y relato lanza unas pocas preguntas al aire. La historia te mostrará algo que parece una cosa y al final resulta otra, donde tus juicios se ponen a prueba una y otra vez y pierden en cada envite entonando a cada momento el "¡UY!, pues no es lo que pensaba.". La pregunta que te lanza así como un sartenazo en la cara es ¿Qué es realmente la familia? ¿Nos viene impuesta? ¿Tan importante es la biología en todo esto? ¿Qué ocurriría si se pudiera elegir? ¿Dónde queda la moralidad social actual?

Con protagonistas en todos los rangos de edades, personajes esculpidos con brillantez a golpe de escenas útiles, unas actuaciones que rayan a gran altura (TODOS), alguna escena que destila ternura y acritud a a vez y un potente mensaje hacen que Koreeda haya hecho un trabajo que bien merece un visionado y una buena pensada.

Por ponerle un pero hay algunas partes poco creíbles pero se diluyen bien en la propuesta del guión sin que el espectáculo sufra demasiado.

Si te gustan las películas reposadas, que no lentas, que te hacen pensar en términos tan subjetivos como lo que consideramos bien y lo que consideramos mal no te la pierdas. Totalmente recomendable.

viernes, 14 de junio de 2019

Vengadores Endgame (Película)

Tengo un problema. Voy con Thanos. Sí ya lo sé, que es la crisis de los cuarenta y un arrebato de rebeldía contra los valores establecidos, sobre todo aquello de los derechos humanos y demás. Pero es que mola tanto lo de poder reducir a la mitad a la humanidad, igual de un día para otro no es productivo, pero sin duda es un problema grave que nadie quiere afrontar... Luego ya depende de como lo mires, los guionistas toman partido y se ponen en la parte cagapenas de que todo es muy oscuro y triste sin los seres queridos que se han ido y bla bla bla, pero si se lo preguntas a esas ballenas a las que se hace referencia… hummm "Todos esos momentos se perderán en el tiempo, como lágrimas en la lluvia."

Venga va, ahora a la crítica. Vengadores Endgame es más que un digno final para el arco que se han montado para el cine y para darle continuidad a una historia, para mí ya definitiva como Infinity War (http://equanimousblog.blogspot.com/2018/05/vengadores-infinity-war.html), y acabar con un final buenista en vez de catastrofista. 

Problemas que tiene. 

1. Primera hora directamente infumable. Les cuesta mucho rescatar el final de Infinity War, ver un modo de resolverlo y ponerse en acción a la vez que se muestra la penurria que campa a sus anchas por La Tierra a ritmo plomizo y cansino (las historias tristes no tienen porque se cansinas). Y a Ant-Man le falta carisma para se el hilo conductor, de hecho se lo calzan en cuanto pueden como un clínex usado después de salvarte el culo.

2. Thor. A veces un cambio radical de un personaje se agradece para darle frescura a historias tan largas como estas. El cambio de Hulk, por ejemplo, sin encantarme, cumple estos requisitos y cuela. Pero con Thor se han pasado y encima está sobreactuado por lo que Hemsworth pasa de ser uno de los top del casting al peor. Es que ni con Rocket al lado se salva. 

Eso sí a partir de los primero sesenta minutos ya… A DISFRUTAR. Los hermanos Russo vuelven a utilizar el modelo de historias paralelas que tan bien les funciona (no sé si hay otro) y que permite tener a muchos personajes en acción. Hay momentos de todo tipo en esta fase del metraje, risas, penas, acción, es la mise en place perfecta para el gran final. 

Y es que la última media hora es apoteósica. Quitando los guiños obligatorios feminista y racista de turno (apenas 4 segundos), dejarse engullir por la pantalla y ver a todos los héroes utilizar sus poderes es una delicia. Luego pone la guinda el carisma de Brolin y, por supuesto, Downey Jr., verdadero protagonista del arco de principio a fin. 

En resumen, imprescindible y recomendable, solo, si has seguido la saga y si te gustan los superhéroes de Marvel, claro. Como peli suelta no tiene sentido y además es floja. Si te decides a verla, aguanta el soporífero y naive inicio que el final lo merece. Son tres horazas así que paciencia y a disfrutar del momento sin distracciones.

lunes, 3 de junio de 2019

Un Mundo Feliz (Libro)

Cometí el error de plantarme en el aeropuerto a las puertas de un viaje muy largo sin un libro en mi equipaje de mano. Me pasé por un Relay de Barajas y me encontré con este ejemplar de bolsillo de Un Mundo Feliz de Huxley. Por aquello de las fallas de la memoria después de los treinta y cinco no fui capaz de recordar si me lo había leído de adolescente o no. El argumento lo conocía gracias a la tabarra que dan los medios de comunicación con Huxley y Orwell, comparándoles como si fueran enemigos en cualquier articulillo con ínfulas, esporádico y generalmente cuatrimestral, que pretende destripar la realidad social de nuestro mundo como si fueran caras de una misma moneda. Pero no recordaba haberlo leído. Así que lo compré. 

Que puedo decir que no se hay dicho ya de este título. Hace pensar, sí, pero no más que Matrix por poner un ejemplo; Es sorprendente que se escribiera en 1932, sí, sobre todo dado el acierto en algunos aspectos de ese futuro imaginado hoy en día: marketing condicionante a espuertas, entretenimiento a toneladas y obligatorio, drogas para huir de la desdicha, y trabajo especializado y esclavo, como receta de la felicidad; Está bien escrito, no, me recordó un poco a Asimov: Una gran idea plasmada en una historia utilizada como canal de comunicación. Una vez captas lo que el autor te ha querido decir en cada escena, el resto te aburre hasta la siguiente, puesto que el objetivo no es la historia en sí misma, sino la idea de ese futuro tan genial y tan terrorífico a la vez. 

A parte de esta lectura superficial del mensaje del libro sobre el futuro yo me quedo con el significado de libertad y de felicidad que Huxley nos obliga a buscar y que no vamos a encontrar por muchas vueltas que le demos. Esto es debido a la exquisita objetividad con que el libro está escrito. Lo mejor sin duda. El lector debe evaluar lo que está bien y lo que está mal prácticamente en cada capítulo. Y la conclusión final es que nada está bien o mal y eso nos molesta porque nuestro cerebro está diseñado para las certezas, pero en esta cuestión no hay certeza. Por eso nos las creamos, nos las creemos y las defendemos a muerte. Para poder estar tranquilos y vivir. Somos esclavos de nuestra percepción y buscamos hacer tangible lo intangible. Laberintos sin solución. 

En resumen, un gran ensaño disfrazado de novela sobre lo que es la felicidad y la libertad. Dos preguntas que no deberían dejar indiferente a nadie, imprescindibles y necesarias para flexibilizar nuestra psique. Obligatorio leerlo al menos una vez en la vida y si no recuerdas si lo has leído, obligatorio releerlo.

viernes, 31 de mayo de 2019

¿Quién soy yo... y cuántos? (Libro)

Si andas buscando un libro de filosofía, más o menos, ligero que haga un recorrido, más o menos cronológico, por algunos de los pensadores y autores de filosofía más influyentes de la historia puede que te enganche. 

El título es un poco engañoso con respecto al contenido del libro. Yo buscaba más un ensayo sobre los diferentes yoes que tenemos, cómo los fue descubriendo el autor y qué explicación y motivaciones les da. Hay muy poquito de esto en el libro. Bien es cierto que la estructura se basa en preguntas fundamentales (una por capítulo hasta 37) como ¿Qué es la verdad? ¿Vale la pena ser bueno? O ¿Qué es el amor? y qué introduce pasajes personales, pero son tan cortos que al terminar conoces casi lo mismo del autor que al empezar. 

Es un libro de acercamiento profundo a la filosofía. Cómo los distintos filósofos en sus distintas épocas trataron de dar respuesta a preguntas que no se pueden responder de forma sencilla. Es entretenido a ratos, pero divaga más de lo necesario, como el borracho que sigue un camino iluminado por farolas hacia su casa, pero hace eses continuamente perdiéndose por momentos, que se hacen eternos, en la niebla de la oscuridad circundante, difuminándose, y al final del camino, cae rendido sin haber llegado a ningún sitio. 

Ofrece algunos datos interesantes y divertidos. Habla de justicia, de religión de neurociencia, de biología, de lenguaje, de moral, y mantiene el tono objetivo, lo que se agradece, y realmente deja al lector pensando cada vez que cierra el libro y da por finalizada la lectura en ese momento. 

En resumen, es un libro para leer despacio, tratando de entender y haciendo tuyo cada capítulo. A pesar de los esfuerzos del autor por aligerar su densidad, en ocasiones se puede hacer pesado, incluso aburrido. En cualquier caso, bien merece una lectura, y algunos pasajes puede que dos.

lunes, 27 de mayo de 2019

Mula (Película)

Siempre que cae en mis manos una peli de Clint Eastwood me acuerdo de Mystic River o Gran Torino y tengo el impulso de devorarla. Me pasa un poco lo mismo que con Woody Allen. Luego empiezas el visionado y te acuerdas de El Francotirador y una fracción de ese impulso muere en ti, lo que hace que cada vez que sale una nueva película tengas menos ganas de verla. De Woody Allen ya no veo salvo recomendación contrastada, de Clint Eastwood aún me las trago todas. 

Mula está más cerca de Gran Torino que de El Francotirador pero por poco. Es una película dirigida por Clint Eastwood, interpretada por Clint Eastwood, producida por Clint Eastwood y hecha para Clint Eastwood. El tío se mueve por la pantalla como el que se levanta a hacerse unas tostadas. Casi ni actúa, es él. Esto tiene su gracia por su naturalidad pero, a menos que seas muy fan del actor/director/productor, acaba cansando. 

En cuanto al argumento decir que cuenta una historia real con tintes novelados, por el tema del drama y el mensaje, que tiene su punto al principio pero que se va debilitando progresivamente hasta el final. El mensaje es demasiado obvio y hay escenas que se fuerzan para que encajen en él perdiendo parte de la credibilidad. Resultado, ni chicha ni limoná. Deja menos mella que una flecha en un chaleco antibalas. 

De las interpretaciones poco que decir. Todos giran en torno a Eastwood, incluido Bradley Cooper al que veo cada vez más encasillado en sus propios gestos. 

El tempo de la película es lento, con largas escenas de road movie, que sirven para darle peso a la personalidad del personaje pero que pueden aburrir a ciertos espectadores. 

En resumen, Clint Eastwood paseándose como Pedro por su casa, haciendo de anciano pasota que no tiene nada que perder, dentro de una historia que tiene su gracia, pero no da más de sí y con mensaje o moraleja de cajón muy manido (lo que no significa que no sea bonito). Prescindible salvo para super fans de Clint Eastwood.

lunes, 15 de abril de 2019

The Witcher 3 (Wild Hunt) (Videojuego)

Un GOTY recomendado por mi amigo Luisen y encima tirado de precio ¿Cómo resistirse? Aún siendo nuevo en la saga, y mira que yo soy mucho de pillar las sagas desde el inicio, escuchar tantas maravillas de un título y desde tantos sitios pues le hace la boca agua a cualquiera. 

Grandes expectativas suelen ser sinónimo de decepción entre moderada a alta. The Witcher 3 no decepciona en absoluto, aunque sí tiene algunas sombras. 

Empecemos por las virtudes. Juego largo, muy largo (Y me faltan las expansiones). Que se puede jugar en modo Rush, puliéndote la historia a cada paso, o con paciencia, con el modo Mundo Abierto ON y dedicándote a lo que realmente eres: Un cazador de bichos a sueldo. Buena jugabilidad; equilibrada curva de aprendizaje y de dificultad; gran variedad de armas y armaduras; un crafting entretenido, aunque algo complejo y no necesario en dificultades medio-bajas; un mundo bastante grande con distintos ambientes; unos personajes con mucha personalidad, desde los protagonistas hasta el último de los PNJ’s; y una historia, que puede gustar más o menos, pero es profunda y entretenida. Vamos que lo tiene todo. Le añades además un FrontMan como Geralt de Rivia, un tipo que a cualquiera le gustaría ser por unos días, y una ambientación fantástico-medieval muy cuidada, y... voilá. Ahí tienes el GOTY 

Un puntazo el tema de poder conquistar a tus amantes o cagarla dependiendo de los diálogos. Además, el tener que pensar rápido qué decir en situaciones complicadas es otra novedad que se agradece. 

Ahora las sombras. A pesar de lo currada que está la historia se puede hacer pesada del último tercio hacia el final. Incluso aburrida, con misiones repetitivas y un argumento denso que se cuenta demasiado rápido y, por ende, te despista y se tambalea. Cuando juegas con Ciri el juego es facilísimo, vale que son unos pocos Flashbacks y mometos puntuales, pero el combate con las Moiras podría haber sido más épico con Geralt. Técnicamente se le puede achacar un manejo del inventario que es muy poco intuitivo y lento si lo comparamos con el uso de las señales (magia de brujo) que está muy conseguido. 

La verdad es que poco más se le puede pedir a una obra de este nivel. Hará las delicias de los amantes de la saga y enganchará a los neófitos, siempre y cuando te gusten los juegos conversacionales porque diálogos tiene a porrillo. Sin duda un MUST de la fantasía medieval.

jueves, 11 de abril de 2019

Ha Nacido Una Estrella (Película)

Mal tiempo. Comida india para cenar de Just It. Una peli en el ordenador que no iría a ver al cine, pero con suficientes expectativas generadas en mí como para darle un tiento. Vamos a ello. 

Remake con opciones de mejorar las anteriores pero también de empeorarlas. Al final ni una cosa ni otra. Director nobel Bradley Cooper. Actriz nobel Lady Gaga. Ni uno ni el otro lo hacen mal para debutar, pero no llegan al sobresaliente, les cuesta incluso mantenerse en el notable. 

La película no tiene mucha chicha y sí muchos clichés. Quizás demasiados. Se hace larga, con diálogos interminables y sin llegar a meter al espectador de lleno en la historia. Coquetea un poco con las emociones sin llegar a enganchar. Quieres entrar, pero hay algo que te lo impide. Y eso que la música ayuda. No son megahits, pero sí canciones resultonas, biensonantes y con ese punto de épica que te llevas a la ducha por la mañana. 

Y mientras pasan los minutos sin que pase realmente nada en la pantalla, continúa ese tira y afloja de empatizar con los protagonistas con un pasito pa’lante por una escena acertada y un pasito pa’tras con un cliché requetemanido. 

Lo más interesante de los personajes es esa especie de Yin y Yang que construyen. Cómo se aproximan a la fama (y a la vida) de dos maneras diferentes y cómo interpretan el impacto que tienen los demás sobre ellos y viceversa. Es un bonito juego de búsqueda de identidades, de ver la paja en el ojo ajeno y no la viga en el propio, que te lleva a la pregunta ¿Quién eres realmente? Y que es tan profunda que algunos no podrán soportar la respuesta. 

En resumen, he tenido, como veis, que poner de mi parte para sacarle algo chulo a una peli demasiado larga, demasiado obvia a ratos y con un tufillo a melodrama chungo que la lastra en momentos emocionalmente potenciales. Está bien para pasar un ratillo con una BSO agradable. Verle la cara limpia a Gaga sorprende, gratamente.

jueves, 28 de marzo de 2019

Bohemian Rhapsody (Película)

He llorado. Yep. Solo por haberme conmovido ya merece la pena su visionado. Sin embargo, sí que hay algunos aspectos que analizar para no llevarse un disgusto. 

Es un Biopic al uso: nacimiento, maduración, éxito, decadencia y caída. ¿Hay algo en la vida que no sea así? Cada una de esas partes están bien contadas desde el punto de vista del entretenimiento, con un ritmo adecuado, desvelando detalles de la vida de Mercury poco a poco y buscando la empatía cocinada del espectador. Aclaro esto. El que quiera encontrar una biografía crítica o profunda que busque en otro sitio ya que los temas escabrosos se tocan como con una pluma, de forma sutil y sin rasguñar. 

El guion se centra en lo “gordo”, la soledad (tanto familiar como social), la vanidad y la misión de Mercury. No va mucho más allá, pero es suficiente para montar un gran espectáculo sobre esos pilares fundamentado en las canciones míticas de la banda. Tratan de hacer coincidir las memorables letras de cada canción con cada época emocional lo que funciona muy bien para el gran público. 

Si además un tipo como Malek clava el personaje y, salvo por algunas escenas del principio, por momentos parece que estás viendo al propio Mercury, pues es una guinda en el pastel que eleva su nota por encima del notable. 

Lo que está claro es que si ODIAS, y lo pongo en mayúscula porque odiar significa meter carga subjetiva a tope, a Queen por la razón que sea no te va a gustar. Sin embargo, si únicamente no te gusta Queen, sin fanatismos, puede agradarte. Lo mismo al revés, si te gusta Queen te va a flipar, pero si eres un fanático y un purista lo más probable es que le saques pegas a la falta de profundidad. 

En resumen, un rato muy agradable con historia tipo Biopic que te pone los pelos de punta varias veces y que, si te llega lo suficiente como a mí, te puede conmover. Desde luego pasar un par de horas en compañía de Freddie, escuchando las canciones de Queen y con un historia que te hace pensar el legado que dejó y lo que le faltó por dejar a un genio como él, es recomendable para todo el mundo. Desde luego al acabar te deja esa buena sensación de que has visto al bueno.

PD: La recreación del concierto de Wembley: Chapó.

viernes, 22 de marzo de 2019

Resident Evil VII: Biohazard (Videojuego)

Hace tiempo que dejé la saga Resident Evil. No sé porqué de la noche a la mañana me dejaron de atraer los Survival Horror. Y eso que soy de los que empezó con Alone In Ther Dark mamando el género desde el primer momento. Luego pasé por Silent Hill, Reident Evil y demás juegos de la época. Después de eso el vacío de muchos años, tuve un pequeño coqueteo con Dead Space, que me encantó y Dead Island que, para mí, se salen del género estrictamente hablando. En fin, que me enrollo, que vi este Resident Evil VII baratito y dije pues venga, que hace mucho que no me meto de esta mierda. 

Sobra decir que es imprescindible una buena barra de audio, silencio y una habitación completamente a oscuras para sacarle todo el jugo a estos juegos. Si no estás dispuesto mejor cambies de género porque jugarlos en "normal" es aburrido. 

Lo primero, Resident Evil VII no es un Resident Evil al uso, es más un FPS de terror con algo de acción al que le han colocado ese nombre para vender. Esto no quiere decir que sea malo, pero conviene tener claro ese oportunismo para no llevarse decepciones tontas. 

Que tiene de bueno: Algunos sustos de nivel, personajes que dan miedito de distintas formas, gráficos decentes que no te sacan de la ambientación, que es de lo mejorcito del juego, algún puzle divertido y poco más. La historia es una más, cumple su función de sedal a seguir hasta el final, produce cierta tensión, pero no es memorable. La jugabilidad normalita, sin fallos graves, armas variadas, pero no muchas, crafting sencillito y munición que debería ser más escasa de lo que es. El juego es facilón. 

El mayor pero son los enemigos no protagonistas. Son muy poco variados y no suponen un desafío casi en ningún momento. Los enemigos protagonistas, los de la familia, son otro cantar y sí tienen algo más de gracia sin poder decir que son difíciles. El simpe hecho de conocer sus personalidades ya  merece la pena. 

En resumen, un juego de terror que está bien sin ser la bomba y que como entretenimiento cumple. Si te gusta la claustrofobia, pasar algo de miedo y tienes tiempo, dale un tiento. Si no, es bastante prescindible. 

Por cierto, "No soy un héroe" es un episodio de ampliación gratuito. Merece la pena. Es muy corto pero es más retador que el propio juego.

martes, 19 de marzo de 2019

Green Book (Película)

Continuando con la estela de los Oscar y siguiendo a ese transatlántico que es Viggo Mortensen fui a ver Green Book este finde con mi pareja. 

Hummm… Sí pero no. A pesar de que el tema del racismo está trilladísimo y de que nunca viene mal una dosis por aquello de que no se nos olvide, sales del cine con esa sensación de cansinismo moral  extremo. Y lo peor es que es ante un producto bien ejecutado. 

A ver, la historia se cuenta bien, los personajes tienen personalidad y estilo, los valores que se defienden son loables y las situaciones que muestra son casi todas coherentes y llegan al coranzocito (llegan, no lo revientan). Pero dicho todo esto no se puede obviar la insufrible carga de obviedad, y lo redundo a posta, de las escenas obviamente buenistas. ¡Joer! ¡Es que, por un momento, en alguna de las innumerables escenas en las que el personaje del chófer mira hacia atrás, esperaba ver aparecer en el asiento al empalagoso Nicholas Cage de Family Man en vez de al personaje negro que interpreta Ali! 

¿De verdad hace falta edulcorar así una película para que produzca sentimentalismo barato? Parece que la respuesta es sí puesto que le han dado algún premio. 

Lo mejor la actuación de Viggo Mortensen. Lleva a la vida un buen personaje sobre el papel, incluso me sorprende que no le dieran el Oscar a él. Sin embargo, se lo dan a Mahershala Ali que, aún cumpliendo bien y se habiéndoselo currado aprendiendo, un poco, a tocar el piano, deja a su personaje algo soso y no termina de calar. Si es por la regla del curro el Oscar es para Roma y no para Green Book ¿no? 

En resumen, una peli que se deja ver bien, con mensaje bonito y obvio sobre el racismo, que muestra de manera clara que el cambio que queremos ver en el mundo está, en realidad, en nosotros. Un gran Mortensen y poco más. El cine y la mentalidad en los States están muy mal si esto es el top1.

martes, 12 de marzo de 2019

ROMA (Película)


Por fin he visto Roma. La película con más Hype de los últimos tiempos incrementado por las abundantes y malas críticas de público. Bueno, más que malas. Prácticamente con cualquiera que hables de ella no bajará el listón de palabras como indignación, vergüenza, robo (y es de Netflix), indignación (otra vez) y KK. 

Que si es lentísima, que si no cuenta nada, que si es un rollo. Todos tienen razón. En realidad, siempre la tenemos. Lo que nadie tiene nunca es LA razón. Y es que una vez más la maquinaria del marketing ha hecho de las suyas. Vender algo que no es lo que vendes (Una peli costumbrista basada en los detalles como un megahit de masas), en un lugar dónde no se venden ese tipo de cosas (Los Oscar, son un premio internacionalmente conocido. Nada de ese calado es trigo limpio. Su naturaleza es estar sujeto al Show o a la tendencia de turno más que al arte que representa) y con el único objetivo de ganar transcendencia en un mercado cada vez más volcado en el streaming. Sí, digo único objetivo. Como en política aquí lo que menos importa es el público, sólo importa su voto, en este caso dinero, atención, crítica (buena o mala), en definitiva, la reacción para que mi película no pase desapercibida. 

Aclarado todo esto empiezo con la película correctamente contextualizada. Es una película costumbrista cuyo primer gran acierto es reflejar el Méjico del 71 a un nivel de detalle brutal. Yo que viví en Paraguay en los ochentas me he visto transportado allí (salvando las distancias). Las calles, las tiendas, la mezcla entre pobreza y atisbos de riqueza, el afilador, los perros por todos lados, la diferencia de clases asumida y digerida por todos. Cada escena es un mundo de detalles donde podrías darle al pause y analizar los muebles, las paredes, las botellas de alcohol, TODO. Me parece una obra de artesanía con mucho curro. 

El segundo gran acierto son los personajes, tan lejos unos de otros y sin embargo tan cerca. ¿Quién es verdaderamente tú familia? ¿Son los lazos de sangre impuestos tan fuertes? ¿Existen siquiera? Cómo están asumidos los roles clasistas se refleja de una manera tan fina como palpable durante toda la película. Queremos a la criada, pero ni me entero que me lleva las maletas y yo paso; son personas como nosotros, pero ni saludo a la de mis amigos cuando voy a su casa, ya se saludan entre ellas. Los problemas que tiene cada personaje a su nivel, desde los niños, perfectamente guionizados según edad, jerarquía familiar e inquietudes, hasta los personajes pobres de clase más baja abocados, sin opciones vitales, a alistarse en alguna milicia callejera, aunque lo que les gusta es tocar la guitarra o las artes marciales, pasando por la señora y la criada. Las grandes protagonistas de la historia que vive cada una su “desgracia” viendo la de la otra, tocándola tangencialmente por momentos. Y entrecomillo desgracia porque una adversidad no es más que el inicio de una “dicha”, como demuestran ambas. 

El tercer gran cierto son las dos escenas dramáticas que más me han llegado en los últimos años: la del parto y la de la playa. Dos planos-secuencia perfectos en todo, tiempo, movimiento de cámara, carga dramática con sus picos, frialdad y autenticidad. Me han emocionado de verdad. Te hacen pensar que la crueldad, como casi todo lo intangible, es un invento humano. Un constructo que nos hace ver las cosas como algo perverso cuando no es más que algo natural. 

Me estoy alargando. Así que acabaré alabando la fotografía (La primera escena del reflejo de la ventana apareciendo al tirar el agua de fregar es sencillamente sublime, y encima con el avión pasando. Por cierto, pasan tres aviones en toda la película y cada uno representa una etapa en la vida de los protagonistas, tenía que decirlo puffff) Vuelvo del paréntesis, decía que la fotografía está al nivel de Cold War. Si paras casi cualquier escena puedes poner la foto en una galería sin problemas. 

Y sí es lenta, y sí tiene alguna escena "rarita" (descontextualizada), pero hay que saber lo que se va a ver. Si tienes prisa no te metes en un gallego a enchufarte un chuletón y 2 botellas de vino, con su postre y sus entrantes. Y más si eres vegetariano. El problema está en comprarse el trailer

En resumen, una obra de artesanía que basa su potencial en los detalles de la ambientación utilizando la fotografía y el blanco y negro como herramientas para representar lo que es, una película costumbrista que cuenta dos historias dramáticas (protas femeninas) en un marco clasista típico de la época y el lugar. Recomendable SÓLO si te gusta lo que he puesto arriba.