Descripción de Blog

Nacido de la necesidad de luchar contra el postureo y el culturetismo interesado de los medios profesionales, este es un blog de críticas cortas, ecuánimes y cercanas que tienen como objetivo ayudar a decidir o descubrir acerca de pelis, libros, videojuegos o novelas gráficas.

domingo, 5 de noviembre de 2017

Big Fish (Película)

Continúo con mi ciclo particular de películas antiguas pero buenas que me encuentro en la tele. Hace ya 14 años de su estreno y pienso lo mismo que cuando la vi entonces: Debería ser una asignatura de colegio.

Big Fish no es sólo la historia de una vida, no es sólo que esa historia sea más o menos interesante, espectacular o emocionante, no es solo una película que nos hace sonreír ad aeternum (luego lo explico) y llorar pasando de una emoción a otra con armonía. Big Fish es una forma de entender el mundo y este tiempo limitado que se nos ha regalado que llamamos vida. Mejor dicho nuestro mundo, el de cada uno, y nuestra vida, la de cada uno.

Todo lo que nos ocurre es percepción. Por lo tanto todo lo que nos ocurre puede ser modulado. Cómo nos tomemos las cosas que nos pasan dependen únicamente de una persona, nosotros mismos. Esta máxima es la piedra angular de Big Fish y está narrada a la perfección, comenzando por la exageración para despertar en nosotros el prejuicio común de "menudo flipao" cuando alguien es muy feliz, y terminando por la influyente revelación final de "¿y si el flipao tenía razón y yo estoy perdiendo el tiempo?". Los diálogos, los tempos, los personajes, y sobre todo la estética rayan el sobresaliente y en su conjunto alcanzan la matrícula de honor.

El casting es espectacular, muy cuidado. Y se nota en las actuaciones del reparto, lideradas por McGregor, Finney y Cudrup que transmiten como pocas veces se hace lo que a a cada uno le toca transmitir. Están todas a gran altura (quizás flojea Matthew McGrory pero cumple). Tim Burton te puede gustar más o menos pero desde luego su genio es indudable y llega a su cenit en este film.


En resumen, una película imprescindible que todos deberíamos ver al menos una vez en la vida y que nos enseña el papel determinante de nuestra actitud al vivir de una manera u otra y lo poco que importa fijarse en la actitud de los demás. Y la mejor noticia es que la actitud es una elección que puede hacerse en cada segundo de nuestra vida. Desde aquí animo a los escépticos a que le den una vuelta. Disfrutadla si en estos 14 años no habéis tenido tiempo aún y si lo habéis tenido daros de nuevo el gusto.

PD: Lo de sonreír ad aeternum me viene a la mente con esas cosas que ocurren en la vida que te hacen sonreir durante más de un minuto sin que seas consciente, y que cuando te das cuentas dices con asombro"qué... guay...".

No hay comentarios:

Publicar un comentario