Si alguno tiene pensado leer
Cáscara de nuez lo primero que tengo que decirle es que no se lea la
contraportada porque te destroza la historia y los personajes, que es de lo más
interesante del libro.
Dicho esto vamos con los pros,
que no son muchos. Lo más destacable es la originalidad al contar la historia,
es decir, el punto de vista del narrador (no diré más para no hacer spoiler).
Es un toque de aire fresco que llama a la curiosidad y hace que el lector empiece
con buen pie. Y hasta aquí puedo leer en
cuestión de virtudes.
La historia está bien pero es
algo anodina. Los personajes están correctamente presentados y te quedas
rápidamente con su personalidad. Todos salvo el más importante e interesante:
el protagonista. Da la sensación de principio a fin del relato que el registro
es demasiado elevado cuando no viene a cuento, parece más que hable el autor
que el personaje y eso te saca de la historia y pierde coherencia. Puede que
esté hecho a posta y que sea lo que el autor quiere para mostrar su crítica
social en largos discursos adjetivados pomposamente que, sin estar mal, están
fuera de la historia, pero te deja sin ganas de leer el siguiente capítulo. Ni siquiera la fuerte batalla de sentimientos que se plantea desde un punto de vista chulo te atrapa.
En resumen, una pena perder ese
impulso inicial de la novedad para caer hacia la mitad del libro sustituido por
el ego del autor y para rematarlo en el final con un giro nada inesperado. Al
que le gusten los adjetivos grandilocuentes y la forma de escribir tirando al
barroquismo le gustará porque el autor malo no es. Al resto de mortales
se les hará un poco pesado.

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