Descripción de Blog

Nacido de la necesidad de luchar contra el postureo y el culturetismo interesado de los medios profesionales, este es un blog de críticas cortas, ecuánimes y cercanas que tienen como objetivo ayudar a decidir o descubrir acerca de pelis, libros, videojuegos o novelas gráficas.

jueves, 29 de junio de 2017

Escuadrón Suicida (Película)

Todo es malo en escuadrón suicida. Una frase tan lapidaria merece una explicación aunque la película en sí no merece ni un párrafo.

En su defensa, o más bien en mi ataque, diré que no he leído el comic así que no sé ni la calidad ni en el nivel de similitud con respecto a éste. A pesar de que el hype estaba claramente localizado: Jared Leto como el joker, Margot Robbie como Harley Quinn y un grupo de antihéroes gamberros haciendo de buenos, me los compré los tres y decidí verla pensando que podía ser la típica sorpresa tipo Guardianes de la Galaxia mezclada con Deadpool que a pesar de parecer mala es buena o que a pesar de ser mala es buena. Esta es mala. Muy mala.

Utilizaré este párrafo para destacar la única cosa que se salva de la película. Sí que es Margot Robbie, que sin clavar el personaje es lo que más se puede parecer en el mercado de actrices al superlativo personaje de Harley Quinn. Pero ni es la mitad de sexy, ni la mitad de loca, ni la mitad de molona. 

Y como no hay mayor desprecio que no hacer aprecio ni comentaré el resto de personajes insulsos y desechables que aparecen y mucho menos la historia sin pies ni cabeza. Bueno una cosa, Lo de Jared Leto con Joker es de juzgado de guardia y eso que la vi en V.O. Con lo que yo quiero a Jared... pero quiero más al Joker.

El universo Batman es uno de los mejores, más grandes y con más esencia de todos los universos de ficción creados. La plataforma que mejor ha sabido tratar este universo y sus personajes no ha sido la del cine, como mucho piensan quizás por ser la más multitudinaria, ha sido la del videojuego. El siguiente post será para la serie Batman de PS4 para quitarme el mal sabor de boca.

En resumen. No la veáis ni muertos. Ni por Margot.

martes, 27 de junio de 2017

Captain Fantastic (Película)

Que se abstengan de ir a verla los que piensen que lo saben todo, que el mundo funciona con el clásico sota, caballo y rey y los que nunca se han parado a pensar para qué estamos aquí si no es sólo para ganar dinero. Aunque, bien pensado, quizás sea a los que más falta les hace verla.

Captain Fantastic ataca una gran variedad de temas de la sociedad en la que vivimos que todos sabemos que están ahí pero no nos paramos realmente a pensar en ellos porque son tan transcendentales que nos da miedo no tener respuestas al final de la reflexión. Todos vivimos haciendo lo que nos dicen que tenemos que hacer, tenemos cierta libertad de movimientos y de elección pero desde pequeños estamos muy dirigidos a una forma de vida, pero nadie nos enseña a perseguir lo que nos hace felices, lo que nos hace sentir bien que no tienen por qué ser las cosas que los demás piensan que nos harán felices o son mejores para nosotros.

La película se centra en el pilar de todas estas reflexiones: La educación. Y utiliza un mecanismo que personalmente me encanta para determinar el equilibrio de las cosas: Llevar el problema exageradamente al extremo y sacar conclusiones. El director nos embarca en un extraño viaje en el que en una parada puedes estar totalmente de acuerdo con algo y sin embargo en la siguiente, ese mismo algo, te parezca absolutamente erróneo. La historia principal se desarrolla en primer plano mientras por detrás, como un velo a veces ligero, a veces más grueso, se construye una crítica, tan ácida como constructiva, de este primer mundo en el que vivimos.

En cuanto al performance hay poco que decir ya que lo que sustenta el film es el guión y la dirección. Todos los actores cumplen y Viggo Mortensen vuelve a demostrar que es (casi) un valor seguro haga lo que haga. 

En resumen, una peli de las que sales del cine lleno de algo que se va concretando a medida que le das vueltas en los días sucesivos. Eso sí, hay que verla con el corazón y el espíritu abierto, soñar no está reñido con trabajar, arriesgar no está reñido con hacer las cosas bien y en definitiva permitirnos ser felices no está reñido con sobrevivir. Para equilibrarse primero hay que darse cuenta de que se está en un extremo, ser consciente de qué es útil y qué no de lo que llevamos con nosotros y quedarnos sólo con aquello que nos haga sentir bien.

jueves, 22 de junio de 2017

Que Dios nos Perdone (Película)

Gracias al impulso del aire fresco y el buen hacer generado por La Isla Mínima se han hecho varias películas de notable en nuestro cine. Esta película es una de ellas, la mejor diría yo. Eclipsada injustamente en los Goya de 2016 por la sobrevalorada Tarde para la Ira (otra demostración de que los premios, en general, de nada sirven más que para manejar intereses) es una cinta que mantiene al espectador pegado a la silla de principio a fin.

La gestión de expectativas es muy importante en cualquier ámbito de la vida. El cine español tiene esa ventaja sobre el del resto del mundo, que la expectativa es baja, lo que provoca que un buen trabajo se convierte en superlativo. Esta historia, como la mayoría de ellas, no inventa nada, hay un malo, unos buenos no tan buenos (cómo toca en el siglo XXI) que tratan de pillarlo y una serie de giros sorpresivos que te entretienen y mucho.

Lo que verdaderamente le da valor a la película, lo que la pone por encima de la media, son los personajes y como están representados. Son personajes con personalidad, distintos pero que a la vez te invitan a que los entiendas. Antonio de la Torre como siempre impecable a pesar de correr el riesgo de encasillarse que yo creo que escurrirá bien porque tiene talento. Pero el que verdaderamente me ha sorprendido es Roberto Álamo. Su personaje es una maravilla y contra todo pronóstico le saca el mayor partido posible. Una actuación memorable que me produce la agradable sensación de cuando te llevan la contraria y te sabes equivocado. El mérito, por supuesto, también es del director que hace que cada detalle esté cuidado y cada escena sea tan creíble que te metes dentro. Quizás hacia el final flaquea un poco pero puede ser mi percepción después de mantener la tensión tantos minutos.

En resumen, una de las mejores películas españolas que he visto en los últimos veinte años. Ojalá se siga en esta línea porque da gusto salir del cine contento con el cine patrio.

miércoles, 14 de junio de 2017

Horizon Zero Down (Videojuego)

Los poseedores de una PS4 y amantes de la jugabilidad están de enhorabuena con este gran juego que te atrapa de menos a más y que desvanece sus pocas sombras a base de fogonazos luminosos de diversión, estrategia y cierta dificultad.

A los que no le gusten los mundos abiertos, con misión principal y secundarias, elección de diálogos, la mayoría de las veces largos, subidas de nivel y semi-rol a la hora de personalizar el personaje y las armas que se abstengan de seguir leyendo.

Cuesta sacar defectos a un título como este porque te pones en la piel de los creadores y sientes una admiración tal por la cantidad de trabajo que hay detrás de algo así y que puedes conseguir prácticamente gratis con las modalidades que hay ahora de compra-venta de juegos antiguos, que te sientes regular haciéndolo. Pero mientras se mantenga la ecuanimidad en la crítica siempre será constructiva. 

La historia trata un tema muy interesante como es el sacrificio presente para preservar la supervivencia futura pero al final se resume a una lucha blanco vs negro, bien vs mal, que a mí me ha decepcionado. Los fragmentos coleccionables, que pueden ser lecturas o audios hasta de cinco minutos (y hay muchísimos) te permiten, no solo profundizar en la historia principal, sino conocer más sobre el presente y el pasado del mundo de Aloy. Esto te hace ver el trabajo que se ha invertido en el desarrollo tanto de la historia principal como del mundo en general pero presentarlo precisamente en este formato es uno de los errores más grandes. Hay demasiados coleccionables y aparecen en momentos no deseados. Si estás a punto de enfrentarte a un enemigo peligroso no te vas a leer la historia de la ciudad de turno. Una pena porque es trabajo no valorado. Un librito aparte con referencias hubiera sido una idea más acertada.

Lo segundo que me ha dado pena es que el personaje de Aloy (protagonista) aún siendo un buen personaje le falta algo. No sé si es carisma, le sobra inocencia o gracia pero no es un Nathan Drake o Lara Croft. Con los secundarios pasa igual. Puede que sea la traducción, aunque es buena, pero no acaban de llenarte.

Y hasta aquí lo malo. Lo bueno es todo lo demás. Los gráficos más espectaculares que he visto, con paisajes que te quedas mirando un buen rato. Si a esto le sumas que el mundo es enorme pues hay panorámicas de todo tipo, selva, nieve, montañas, cañones, etc. Una pasada. 

Una de las cosas que más me ha gustado es la dificultad. Es difícil, sobre todo al principio. Luego se relaja bastante pero al menos te obliga a pensar estrategias y utilizar todo el arsenal a tu alcance, lo que se agradece y mucho en estos tiempos millennials de conseguir la recompensa con el mínimo esfuerzo.

Esto se relaciona directamente con el arsenal, el crafting y los enemigos. El arsenal no es muy grande pero resulta lo suficientemente versátil para tener opciones de victoria siempre. El crafting es fundamental al empezar ya que creas tu propia munición. Hacia la mitad del juego pierde sentido porque encuentras otros medios de abastecimiento (una pena). Los enemigos son el punto fuerte del juego, hay un gran número, se comportan de formas muy diferentes y la mayoría son retadores. Aprender a controlar a Aloy a la perfección para optimizar sus ataques apuntando donde haces daño mientras ralentizas el tiempo mientras estás deslizando mientras corres mientras esquivas un ataque es una pasada. Además es adictivo.

En resumen, un must have de PS4 sin duda que podía haber entrado en el Olimpo pero se queda en juegazo muy muy jugable (incluso rejugable) y con unos gráficos que quitan el hipo.

viernes, 9 de junio de 2017

Resort (Libro)

Según el propio autor, conseguí su firma en la feria del libro, Resort es un libro para leer en la playa. Es corto, es potente y muy muy ácido como los buenos granizados. Generalmente cuando nos indignamos nos alivia encontrar otra persona que piensa igual que tú y, como ya sientes que tienes razón, esa indignación se relaja. Si lees este libro en la playa tendrás esa sensación en más de una y de dos ocasiones en las que te identificarás con los personajes y te reirás bien a gusto, con suerte te bajará la indignación. Si no lo lees en la playa te arrancará una sonrisa y te reirás igualmente bien a gusto.

La historia principal es una excusa verosímil para traer ante el lector las escenas necesarias que permiten hacer una crítica social tan acertada como cítrica. Se puede decir que no deja títere con cabeza a pesar de que el libro se lee en unas pocas horas. Como puede afectar un simple hecho aislado a todos los estamentos políticos, desde el regional, hasta el continental, como la falta de educación puede estar tan extendida, incluso aceptada, en el grueso de la sociedad, como una necesidad básica como el sexo puede tensionarse hasta el extremo por una situación fortuita, como confundimos lo que nos han vendido que es pasarlo bien con pasarlo bien realmente, como los medios de comunicación pueden ser tan hipócritas. En definitiva es poner, escena tras escena, una lista de clichés, tan manida como realista, que quedan triturados brillantemente entre el humor, la sátira y la realidad, y todo eso metido en una ensalada de historia principal perfectamente aliñada.

Tanto los personajes como los escenarios están descritos con un nivel de detalle alto a pesar de las pocas páginas del libro. No hay paja. Todo es descripción certera y al grano. Prácticamente te pones en situación sin necesidad de imaginar demasiado.

En resumen, una lectura muy divertida, dinámica y ácida que hace de Resort un buen libro para disfrutar sin complejos ya sea en verano o en invierno.

martes, 6 de junio de 2017

Cáscara de Nuez (Libro)

Si alguno tiene pensado leer Cáscara de nuez lo primero que tengo que decirle es que no se lea la contraportada porque te destroza la historia y los personajes, que es de lo más interesante del libro.

Dicho esto vamos con los pros, que no son muchos. Lo más destacable es la originalidad al contar la historia, es decir, el punto de vista del narrador (no diré más para no hacer spoiler). Es un toque de aire fresco que llama a la curiosidad y hace que el lector empiece con buen pie.  Y hasta aquí puedo leer en cuestión de virtudes.

La historia está bien pero es algo anodina. Los personajes están correctamente presentados y te quedas rápidamente con su personalidad. Todos salvo el más importante e interesante: el protagonista. Da la sensación de principio a fin del relato que el registro es demasiado elevado cuando no viene a cuento, parece más que hable el autor que el personaje y eso te saca de la historia y pierde coherencia. Puede que esté hecho a posta y que sea lo que el autor quiere para mostrar su crítica social en largos discursos adjetivados pomposamente que, sin estar mal, están fuera de la historia, pero te deja sin ganas de leer el siguiente capítulo. Ni siquiera la fuerte batalla de sentimientos que se plantea desde un punto de vista chulo te atrapa.


En resumen, una pena perder ese impulso inicial de la novedad para caer hacia la mitad del libro sustituido por el ego del autor y para rematarlo en el final con un giro nada inesperado. Al que le gusten los adjetivos grandilocuentes y la forma de escribir tirando al barroquismo le gustará porque el autor malo no es. Al resto de mortales se les hará un poco pesado.