Aventura gráfica. Ese término tan ochentero asociado a los jugadores viejunos que decimos, con el pelo blanco, envueltos en una bata y fumando en pipa, aquello de: "Antes los juegos eran difíciles, tenías que pensar y te podías quedar atrapado en el mismo puzle semanas, sin guías a las que acudir o en el mejor de los casos una guía en alguna revista semanal. Ahora es todo velocidad, mata mata. Que tiempos aquellos del Día del Tentáculo el Monkey Island, el Loom, los Indiana Jones, Broken Sword, FlashBack y tantos otros... En fin". Eso digo yo, en fin, que mensaje tan cierto como naftalínico. Lo que pasa es que ahora hay cosas difíciles y fáciles y todo ello en cantidades industriales. Es mas difícil encontrar la calidad, pero sigue existiendo. Ahora, lo que pasa, es que tienes que saber elegir.
En cualquier caso, siempre es bueno ver como un género "denostado" prospera con títulos como Heavy Rain o Disco Elysium. Hacía tanto que no jugaba una que este Detroit:Become Human me ha pillado a contrapié. Por eso mis opiniones son contrapuestas.
Por un lado me encontré disfrutando como un enano de las mecánicas de teclado y ratón para poder seguir un camino u otro según falles o aciertes. Me parece que están implementadas con gracia y realmente te metes en el papel del protagonista de turno, ya sea una escena tranquila o de acción. Estas últimas quizás sean complicadas de cumplir, si no imposibles, en una primera partida ya que el tiempo de reacción es minúsculo, y no lo digo por mi edad ¿eh? que con 20 creo que tampoco lo conseguiría. También he disfruta muchísimo de los gráficos. Una auténtica pasada, muy realistas pero con el toque justo de saber que es un videojuego. Los androides están conseguidísimos, y realmente te atrapa visualmente desde la intro hasta el final del juego. Las voces, tanto originales como de doblaje, brutales.
Las mecánicas de investigar tu alrededor, algo super clásico de estos juegos desde el principio de los tiempos, están muy bien conseguidas, modernizadas. Buscar pistas con Connor y reproducir las escenas de los crímenes ha sido una experiencia muy grata, siempre intentando que no se te pase nada, aunque a veces sea imposible.
Por otro lado, ese entusiasmo inicial que venía acompañado por una historia de androides super interesante, se fue poco a poco difuminando por varias razones. La primera ya la he comentado, las combinaciones de teclas son tan difíciles de seguir que a veces tienes la sensación de que llegar a un cierto final de capítulo lo han complicado demasiado. Esto hace que ciertas fases del juego se te hagan muy largas y luego desesperes por no conseguir los resultados deseados. La segunda, y más importante, el devenir de la historia se va caramelizando cada vez más hasta convertirse en un pastelón insufrible, con holocausto y todo. Vale que los androides empiecen a emocionarse, a preguntarse cosas y a "humanizarse" pero el cambio es tan radical que la historia pasa de ser el mejor libro de Asimov a un La Vida es Bella de mercadillo, dónde los androides pierden su identidad para ser una raza más dentro de la humanidad, con sus consabidas exclusiones y demás paparruchas que tanto gustan en el siglo XXI.
Se supone que es rejugable varias veces porque tiene varios finales y los árboles de decisón relamente están currados. Pero viendo la pinta del final que me tocó vivir a mí con mis decisiones no veo que ese tufillo a adoctrinamiento de lo que está bien o mal vaya a cambiar. Da pereza rejugarlo, la verdad.
En resumen, una pena de juego porque técnicamente es una maravilla. Al final se queda en darle una vuelta y disfrutarlo las primeras horas. De ahí, al baúl de los recuerdos.

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