Descripción de Blog

Nacido de la necesidad de luchar contra el postureo y el culturetismo interesado de los medios profesionales, este es un blog de críticas cortas, ecuánimes y cercanas que tienen como objetivo ayudar a decidir o descubrir acerca de pelis, libros, videojuegos o novelas gráficas.

jueves, 28 de marzo de 2019

Bohemian Rhapsody (Película)

He llorado. Yep. Solo por haberme conmovido ya merece la pena su visionado. Sin embargo, sí que hay algunos aspectos que analizar para no llevarse un disgusto. 

Es un Biopic al uso: nacimiento, maduración, éxito, decadencia y caída. ¿Hay algo en la vida que no sea así? Cada una de esas partes están bien contadas desde el punto de vista del entretenimiento, con un ritmo adecuado, desvelando detalles de la vida de Mercury poco a poco y buscando la empatía cocinada del espectador. Aclaro esto. El que quiera encontrar una biografía crítica o profunda que busque en otro sitio ya que los temas escabrosos se tocan como con una pluma, de forma sutil y sin rasguñar. 

El guion se centra en lo “gordo”, la soledad (tanto familiar como social), la vanidad y la misión de Mercury. No va mucho más allá, pero es suficiente para montar un gran espectáculo sobre esos pilares fundamentado en las canciones míticas de la banda. Tratan de hacer coincidir las memorables letras de cada canción con cada época emocional lo que funciona muy bien para el gran público. 

Si además un tipo como Malek clava el personaje y, salvo por algunas escenas del principio, por momentos parece que estás viendo al propio Mercury, pues es una guinda en el pastel que eleva su nota por encima del notable. 

Lo que está claro es que si ODIAS, y lo pongo en mayúscula porque odiar significa meter carga subjetiva a tope, a Queen por la razón que sea no te va a gustar. Sin embargo, si únicamente no te gusta Queen, sin fanatismos, puede agradarte. Lo mismo al revés, si te gusta Queen te va a flipar, pero si eres un fanático y un purista lo más probable es que le saques pegas a la falta de profundidad. 

En resumen, un rato muy agradable con historia tipo Biopic que te pone los pelos de punta varias veces y que, si te llega lo suficiente como a mí, te puede conmover. Desde luego pasar un par de horas en compañía de Freddie, escuchando las canciones de Queen y con un historia que te hace pensar el legado que dejó y lo que le faltó por dejar a un genio como él, es recomendable para todo el mundo. Desde luego al acabar te deja esa buena sensación de que has visto al bueno.

PD: La recreación del concierto de Wembley: Chapó.

viernes, 22 de marzo de 2019

Resident Evil VII: Biohazard (Videojuego)

Hace tiempo que dejé la saga Resident Evil. No sé porqué de la noche a la mañana me dejaron de atraer los Survival Horror. Y eso que soy de los que empezó con Alone In Ther Dark mamando el género desde el primer momento. Luego pasé por Silent Hill, Reident Evil y demás juegos de la época. Después de eso el vacío de muchos años, tuve un pequeño coqueteo con Dead Space, que me encantó y Dead Island que, para mí, se salen del género estrictamente hablando. En fin, que me enrollo, que vi este Resident Evil VII baratito y dije pues venga, que hace mucho que no me meto de esta mierda. 

Sobra decir que es imprescindible una buena barra de audio, silencio y una habitación completamente a oscuras para sacarle todo el jugo a estos juegos. Si no estás dispuesto mejor cambies de género porque jugarlos en "normal" es aburrido. 

Lo primero, Resident Evil VII no es un Resident Evil al uso, es más un FPS de terror con algo de acción al que le han colocado ese nombre para vender. Esto no quiere decir que sea malo, pero conviene tener claro ese oportunismo para no llevarse decepciones tontas. 

Que tiene de bueno: Algunos sustos de nivel, personajes que dan miedito de distintas formas, gráficos decentes que no te sacan de la ambientación, que es de lo mejorcito del juego, algún puzle divertido y poco más. La historia es una más, cumple su función de sedal a seguir hasta el final, produce cierta tensión, pero no es memorable. La jugabilidad normalita, sin fallos graves, armas variadas, pero no muchas, crafting sencillito y munición que debería ser más escasa de lo que es. El juego es facilón. 

El mayor pero son los enemigos no protagonistas. Son muy poco variados y no suponen un desafío casi en ningún momento. Los enemigos protagonistas, los de la familia, son otro cantar y sí tienen algo más de gracia sin poder decir que son difíciles. El simpe hecho de conocer sus personalidades ya  merece la pena. 

En resumen, un juego de terror que está bien sin ser la bomba y que como entretenimiento cumple. Si te gusta la claustrofobia, pasar algo de miedo y tienes tiempo, dale un tiento. Si no, es bastante prescindible. 

Por cierto, "No soy un héroe" es un episodio de ampliación gratuito. Merece la pena. Es muy corto pero es más retador que el propio juego.

martes, 19 de marzo de 2019

Green Book (Película)

Continuando con la estela de los Oscar y siguiendo a ese transatlántico que es Viggo Mortensen fui a ver Green Book este finde con mi pareja. 

Hummm… Sí pero no. A pesar de que el tema del racismo está trilladísimo y de que nunca viene mal una dosis por aquello de que no se nos olvide, sales del cine con esa sensación de cansinismo moral  extremo. Y lo peor es que es ante un producto bien ejecutado. 

A ver, la historia se cuenta bien, los personajes tienen personalidad y estilo, los valores que se defienden son loables y las situaciones que muestra son casi todas coherentes y llegan al coranzocito (llegan, no lo revientan). Pero dicho todo esto no se puede obviar la insufrible carga de obviedad, y lo redundo a posta, de las escenas obviamente buenistas. ¡Joer! ¡Es que, por un momento, en alguna de las innumerables escenas en las que el personaje del chófer mira hacia atrás, esperaba ver aparecer en el asiento al empalagoso Nicholas Cage de Family Man en vez de al personaje negro que interpreta Ali! 

¿De verdad hace falta edulcorar así una película para que produzca sentimentalismo barato? Parece que la respuesta es sí puesto que le han dado algún premio. 

Lo mejor la actuación de Viggo Mortensen. Lleva a la vida un buen personaje sobre el papel, incluso me sorprende que no le dieran el Oscar a él. Sin embargo, se lo dan a Mahershala Ali que, aún cumpliendo bien y se habiéndoselo currado aprendiendo, un poco, a tocar el piano, deja a su personaje algo soso y no termina de calar. Si es por la regla del curro el Oscar es para Roma y no para Green Book ¿no? 

En resumen, una peli que se deja ver bien, con mensaje bonito y obvio sobre el racismo, que muestra de manera clara que el cambio que queremos ver en el mundo está, en realidad, en nosotros. Un gran Mortensen y poco más. El cine y la mentalidad en los States están muy mal si esto es el top1.

martes, 12 de marzo de 2019

ROMA (Película)


Por fin he visto Roma. La película con más Hype de los últimos tiempos incrementado por las abundantes y malas críticas de público. Bueno, más que malas. Prácticamente con cualquiera que hables de ella no bajará el listón de palabras como indignación, vergüenza, robo (y es de Netflix), indignación (otra vez) y KK. 

Que si es lentísima, que si no cuenta nada, que si es un rollo. Todos tienen razón. En realidad, siempre la tenemos. Lo que nadie tiene nunca es LA razón. Y es que una vez más la maquinaria del marketing ha hecho de las suyas. Vender algo que no es lo que vendes (Una peli costumbrista basada en los detalles como un megahit de masas), en un lugar dónde no se venden ese tipo de cosas (Los Oscar, son un premio internacionalmente conocido. Nada de ese calado es trigo limpio. Su naturaleza es estar sujeto al Show o a la tendencia de turno más que al arte que representa) y con el único objetivo de ganar transcendencia en un mercado cada vez más volcado en el streaming. Sí, digo único objetivo. Como en política aquí lo que menos importa es el público, sólo importa su voto, en este caso dinero, atención, crítica (buena o mala), en definitiva, la reacción para que mi película no pase desapercibida. 

Aclarado todo esto empiezo con la película correctamente contextualizada. Es una película costumbrista cuyo primer gran acierto es reflejar el Méjico del 71 a un nivel de detalle brutal. Yo que viví en Paraguay en los ochentas me he visto transportado allí (salvando las distancias). Las calles, las tiendas, la mezcla entre pobreza y atisbos de riqueza, el afilador, los perros por todos lados, la diferencia de clases asumida y digerida por todos. Cada escena es un mundo de detalles donde podrías darle al pause y analizar los muebles, las paredes, las botellas de alcohol, TODO. Me parece una obra de artesanía con mucho curro. 

El segundo gran acierto son los personajes, tan lejos unos de otros y sin embargo tan cerca. ¿Quién es verdaderamente tú familia? ¿Son los lazos de sangre impuestos tan fuertes? ¿Existen siquiera? Cómo están asumidos los roles clasistas se refleja de una manera tan fina como palpable durante toda la película. Queremos a la criada, pero ni me entero que me lleva las maletas y yo paso; son personas como nosotros, pero ni saludo a la de mis amigos cuando voy a su casa, ya se saludan entre ellas. Los problemas que tiene cada personaje a su nivel, desde los niños, perfectamente guionizados según edad, jerarquía familiar e inquietudes, hasta los personajes pobres de clase más baja abocados, sin opciones vitales, a alistarse en alguna milicia callejera, aunque lo que les gusta es tocar la guitarra o las artes marciales, pasando por la señora y la criada. Las grandes protagonistas de la historia que vive cada una su “desgracia” viendo la de la otra, tocándola tangencialmente por momentos. Y entrecomillo desgracia porque una adversidad no es más que el inicio de una “dicha”, como demuestran ambas. 

El tercer gran cierto son las dos escenas dramáticas que más me han llegado en los últimos años: la del parto y la de la playa. Dos planos-secuencia perfectos en todo, tiempo, movimiento de cámara, carga dramática con sus picos, frialdad y autenticidad. Me han emocionado de verdad. Te hacen pensar que la crueldad, como casi todo lo intangible, es un invento humano. Un constructo que nos hace ver las cosas como algo perverso cuando no es más que algo natural. 

Me estoy alargando. Así que acabaré alabando la fotografía (La primera escena del reflejo de la ventana apareciendo al tirar el agua de fregar es sencillamente sublime, y encima con el avión pasando. Por cierto, pasan tres aviones en toda la película y cada uno representa una etapa en la vida de los protagonistas, tenía que decirlo puffff) Vuelvo del paréntesis, decía que la fotografía está al nivel de Cold War. Si paras casi cualquier escena puedes poner la foto en una galería sin problemas. 

Y sí es lenta, y sí tiene alguna escena "rarita" (descontextualizada), pero hay que saber lo que se va a ver. Si tienes prisa no te metes en un gallego a enchufarte un chuletón y 2 botellas de vino, con su postre y sus entrantes. Y más si eres vegetariano. El problema está en comprarse el trailer

En resumen, una obra de artesanía que basa su potencial en los detalles de la ambientación utilizando la fotografía y el blanco y negro como herramientas para representar lo que es, una película costumbrista que cuenta dos historias dramáticas (protas femeninas) en un marco clasista típico de la época y el lugar. Recomendable SÓLO si te gusta lo que he puesto arriba.

lunes, 4 de marzo de 2019

Burning (Película)


Buena crítica en Filmaffinity, buenas críticas de amigos, buena crítica en general, coreana (del sur, se entiende), adaptación de Murakami, sale Glenn, el chino de Walking Dead… ¿qué puede salir mal?

Pues lo peor que le puede pasar a una cinta en la que la sensibilidad prima por encima de todo: Es lentísima y larguísima. Dos -ísimas que pesan demasiado porque cosas buenas tiene. Los personajes están bien trabajados y su personalidad y motivaciones se construyen en la mente del espectador poco a poco, paso a paso, a fuego lento. Eso mola mucho, sobre todo el personaje de Steven Yeun. De hecho las interpretaciones de Jeon Jong‑seo (La chica) y Steven Yeun (El adinerado) son geniales. Yoo Ah‑in (el pobre) tiene pocos registros faciales y se pasa de bobalicón, lo que resulta incoherente en ciertas escenas.

Otros puntos que quieren ser fuertes, pero se quedan a medio camino son las metáforas y la fotografía, cómo el rayo de sol difícil de ver en la habitación de ella, o el tema de los invernaderos vs chicas “pobres”, o la danza liberadora de la chica. Es un poco: "Sí, veo por dónde vas pero no me llega tío".

La historia te la puedes llevar al nivel filosófico que quieras, el fuerte (o el rico) se deshumaniza jugando cruelmente con el débil (o el pobre). Sin embargo, el débil anda sumido en sus problemas de débil y cada sensación placentera (como el amor) la vive con intensidad. ¿Quién es el fuerte y quién es el débil? ¿Quién es el psicópata? ¿Hacia dónde queremos que nos lleven nuestros sueños? 

También te puede resultar una simpleza de historia, pero bueno mola más sacarle el jugo que pueda tener. 

Lo más destacable es la escena final: Brutal, sin paños calientes, llena de lenguaje no verbal y mensajes escondidos, donde todos los cabos sueltos convergen en alto impacto, a la brava, pero es que tarda taaaaanto en llegar… 

En resumen, una buena peli que no es mejor por las dos horazas y media que le han metido y la aparente necesidad de hacer este tipo de películas enigmáticas soporíferamente lentas. Te puede gustar, o incluso encantar, pero ojo que también te puede aburrir.

viernes, 1 de marzo de 2019

Madre! (Película)

No la vi en su momento y después no recibí más que críticas malas o muy malas sobre ella. Incluso unos amigos me dijeron: “tienes que verla solo para ver que escribes en Equanimous porque es la peor peli del mundo”. 

Esa sentencia me picó y por fin la he visto y creo que voy a defraudar, solo un poco, a varios de esos críticos. 

No todas las películas son para todos los públicos y la mayoría de las críticas negativas que se emiten no son en pos de juzgar la película en sí, si no de juzgarla fuera de contexto. La mayor parte de esta confusión la provoca el marketing engañoso y la necesidad de ganar dinero más allá del acto artístico que es hacer una película. Las ponzoñas del capitalismo, que permite hacer cosas imposibles, pero siempre manchadas con su costra de avaricia. Qué se le a hacer… 

Madre! Es una película muy metafórica diseñada para interpretarla. Jugar a desenmarañar que se le ha pasado por la cabeza al escritor y aquí también director. Es divertida si la contextualizas de ese modo: A ver si soy capaz de adivinar qué ha querido decir el autor con cada adivinanza. No es más que un juego, como el cubo de Rubik, una scape room o un puzle al uso. Todo lo que se salga de esa forma de verla se convierte en un calvario sin pies ni cabeza. 

Dicho esto, de todas las interpretaciones que pueden hacerse, bíblicas, naturalistas, incluso feministas (hay escenas para todo), me quedo con la descripción del proceso creador que supone la película. Aronofsky es un director que toma una obsesión, la lleva al extremo y hace una peli. Lo hizo con réquiem por un sueño (Drogas/Sexo), cisne negro (perfeccionismo/competitividad) o PI (numerología). Cualquiera que se haya obsesionado con crear algo en su vida puede sentirse identificado. Contar más sería spoilear demasiado. 

En resumen, es un bien selecto, no en el sentido de que al que le guste está de algún modo en un plano superior de consciencia artística (hay mucho culturetismo ya lo sabemos), sino que es un producto que sólo disfrutarán unos pocos. La engañifa aquí es que se vendió como una peli de terror mainstream y resulta que es una paranoia del director que mola sólo si te molan las paranoias de directores que te molan. Si la ves después de leer esto quedas avisado.