Estamos ante la típica película con un buen Hype. Una
campaña de marketing fuerte, un director top (Scorsese) y un reparto
interesante tanto para jóvenes (Andrew Garfield) como para no tan jóvenes (Liam
Neeson). Pero ni los más fan de Scorsese pueden decir con convicción que es lo
que dice la crítica que es "Demoledora y Poderosa" o "La Mejor
Película del Año".
Virtudes tiene. Está muy bien dirigida y tiene escenas
destacables, sobre todo las de alto nivel dramático y cruel. La historia es
interesante porque ahonda en la importancia de la interpretación de los
conceptos dependiendo de la cultura (en este caso oriental u occidental) para
comprender algo que para unos es obvio y para los otros absurdo. Así como en la
cabezonería humana de pensar que siempre tenemos razón y los demás son
inferiores, retrasados o infieles.
Así escrito tiene buena pinta pero ahí van las desgracias de
la peli. Es demasiado larga. Cuenta exactamente lo mismo tres veces por lo que
sobran dos o al menos una. El problema fundamental está en el nudo que se hace
eterno, infinito, te saca de la película por completo a pesar de que la
introducción y el desenlace son correctos. Los actores están muy bien en
especial los secundarios (Yosuke Kubozuka y los japoneses en general) y eso que
a Garfield no lo trago. Pero pienso el calvario que ha tenido que ser rodar una
película así con un metraje tan absurdamente largo y ole por ellos. Yo creo que el sufrimiento que reflejan es la cinta era real (igual esto es un punto a favor de Scorsese)
Sólo la recomiendo si eres muy fan de Scorsese (tienes que
verlas todas) y estás interesado en el Japón del siglo XVII. Y por supuesto
tienes 159 minutos que perder en tu vida.

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