Apología al alcoholismo camuflada de tragicomedia a la danesa. Es una pena que unas interpretaciones tan maravillosas, absolutamente todos los protagonistas están espectaculares liderados por un Mads Mikelsen excelso, no consigan remontar un guion que hace aguas por su falta de lógica en la propuesta. Hasta el sentido del humor tiene que tener algo de eso: Sentido.
Está bien traído que cierta cantidad de alcohol favorece algunas relaciones e interacciones sociales, incluso les compro la polémica de que podría ser beneficioso según que profesiones, pero de ahí a justificar el ponerse como cubas y maquillarlo de experimento científico cuando es pura patraña pues no tiene ni pies ni cabeza. Si por lo menos fueran los protagonistas unos chavales adolescentes en vez de unos profesores cuarentones pues todavía tendría un pase.
Hay algo de crítica al daño que produce el alcohol en los individuos y las personas que les rodean, sí la hay, pero timorata. Hay cachondeo en defensa de que un poco de alcohol no es malo sino más bien lo contrario, sí lo hay, pero sin ser desternillante. Hay polémica de que utilizar ciertas drogas nos potencia, en este caso el alcohol, para favorecer ciertos actos vitales, como liberar tensión para aprobar exámenes orales, sí la hay pero sin mojarse demasiado.
Otra Ronda es una peli que se deja ver, que puede servir de lección para actores noveles de como hacerte de borracho y que parezca natural sin sobreactuaciones, pero que se queda corta y superficial en todos los temas interesantes que pretende abordar. Si tienes una noche tonta sin nada que hacer, como fue mi caso, ni tan mal.
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