Que buena sensación es esa de meterte en un vuelo transoceánico, buscar tu asiento, acomodarte, saber que tienes horas por delante para ver películas que tienes atrasadas, sacar los cascos, encender la pantalla y comenzar a revisar el catálogo para seleccionar esas 2 o 3 pelis que te dará tiempo a ver tranquilamente sin interrupciones mientras el resto del pasaje duerme plácidamente. Pues bien, esa sensación se fue diluyendo poco a poco por cada golpe de huella dactilar que le daba a la barra de avance. Por cantidad evidentemente no era, Iberia tiene un gran catálogo, pero la calidad, madre del amor hermoso. Casi tres vueltas le di a la colección para acabar eligiendo Ciudadano Kane. Un peliculón, sí, pero de 1941. No había nada en ese catálogo de los últimos 80 años, que no hubiera visto ya, que me llamara más la atención. En fin.
Esta reseña va sobre mi segunda elección, que es todavía más traumática: MAMMA MIA! Deseché la idea de ir a verla cuando salió en cine allá por el 2008. En primer lugar por el tráiler. Me horrorizó. En segundo lugar por que no me parecía Meryl Streep la actriz indicada para el papel. Y en tercero y último porque ¡No me gusta ABBA! No creáis que no soy consciente mi propia incongruencia, soy mi primer crítico y he aceptado hace tiempo mi imbecilidad, pero en realidad la vi por un motivo más romántico. Mi sobrino Jorge, un ser que rezuma buenrrollismo por cada poro de su piel, me había comentado que era un peliculón y que a él le encantaba. Así que cogí todos mis prejuicios, los metí en una bolsa amarilla y pasó el camión de complicidad con mi sobrino a tirarlos en algún vertedero cercano. Craso error.
Hago la intro tan larga y pomposa porque la reseña va a ser muy corta: Los musicales en el teatro que al menos es música en directo. La película es justo lo que parece: Un producto de marketing para pescar dólares, con algunos actores famosos, aunque grimosillos, que hacen de cebo y un repertorio de canciones archiconocidas que hacen de anzuelo. Podría haber algo más, algo que a pesar de que sepas lo que vas a ver te haga pasar la píldora con un poco de azúcar. No lo hay. Todo en MAMMA MIA pone los pelos de punta, reparto, personajes, historia metida con calzador para que encajen las canciones (vale que sea la definición de musical, pero joder, es que es muy dura) y un largo etcétera de despropósitos solo salvable por el "The Winner Takes It All" que es de largo la mejor canción de ABBA.
En resumen, ni a mi peor enemigo. Si eres fanático modo "te mereces un tiro en la nuca" de ABBA te gustará seguro, evidentemente.

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