Descripción de Blog

Nacido de la necesidad de luchar contra el postureo y el culturetismo interesado de los medios profesionales, este es un blog de críticas cortas, ecuánimes y cercanas que tienen como objetivo ayudar a decidir o descubrir acerca de pelis, libros, videojuegos o novelas gráficas.

miércoles, 26 de febrero de 2020

Una Vida Oculta (Película)

“Bah, vamos a ver una cualquiera que cuadre en el horario. Échale un ojo a filmaffinity y si tiene más de un 7…” No sé si os suena esta conversación. Pues eso es lo que me pasó con Una Vida Oculta. Luego te enteras de que es de Malick y te acuerdas de El Árbol de la Vida y te da bajona, pero también te acuerdas de La Delgada Línea Roja y te da subidón… Bueno a la peli. 

Primer dato importante. Conocer al director. Terrence Malick se caracteriza por tratar de ligar los sentimientos mediante imágenes por lo que te encontrarás un montonazo de planos de campos, árboles, montañas, cielos y animalicos que parecen que no vienen a cuento (y puede que no vengan, eso ya es cómo tú lo sientas) pero alargan la película una barbaridad. Son tres horazas que bien podían haber sido dos. 

No me detendré en las actuaciones porque no tienen nada especial, todos cumplen con altibajos, pero en una media de siete (salvo las escenas de juegos que están sobreactuadas). La dirección es otro cantar. Es la verdadera estrella de este tipo de cine y es el clásico “o te encanta o lo aborreces”. La fotografía es una maravilla y la colocación de la cámara y analizar el porqué la pone ahí y no en otro sitio es una de las mayores virtudes de la película técnicamente hablando. La vida del campo está perfectamente retratada en imágenes y escenas sin diálogo. Casi puedes sentir el frío de las montañas, el picor del heno o el olor de los cerdos… Te puede no gustar, pero mal dirigida no está. 

Luego está el tema de la historia que es bastante sencilla y con pocos o ningún giro. Sin embargo, se enreda en ella hasta la saciedad y es la previsibilidad de la previsibilidad de la previsibilidad. El trasfondo sí que tiene más miga a pesar de ser extremadamente religioso (católico), lo que se perdona, aunque por poco, por la época y el lugar de los acontecimientos: Esa lucha entre los valores y la supervivencia; entre la rectitud y el amoldarse (que no doblegarse); entre el orgullo o la lealtad; y, sobre todo, cómo expone estos términos al juicio de lo que está bien y lo que está mal y para quién. Esta idea sí merece la pena en la película, pero es tan larga, tan insulsa por momentos y tan… lo que voy a decir en el siguiente párrafo… que mata todo atisbo de salvación. 

“Que cansinos, que se mueran todos YA”. Yo lo llamo el “victimterrorismo”. Ocurre cuando expones unos personajes (los buenos) y empiezan a sufrir por lo que sea (los malos, el universo, la mala suerte) y empiezas a simpatizar con ellos. En ese punto te interesas por lo que les pase porque te sientes reflejado, se despierta interés, quieres que se salven, etc. Esto es muy humano. Pero también es humano acostumbrarse a lo extraordinario muy rápido. Eso nos ha permitido sobrevivir durante todos estos siglos. Y esto ocurre en Una Vida Oculta, te acostumbras de tal manera a las desgracias de los protagonistas que te aburren y ya quieres que pase algo nuevo, algo que rompa la monotonía. Es decir, empiezas a desearles cosas malas a los personajes “Buenos”. Van tan de víctimas (el paragüitas…) que acabas escamado con ellos. 

Y no me enrollo más. Solo recomendable para los fanáticos de Malick de verdad y para todos los culturetas en general.

viernes, 21 de febrero de 2020

El Faro (Película)

De vez en cuando mola ver algo diferente. Probar algo nuevo, ver adonde te lleva, igual encuentras un disfrute o una inspiración o una enorme decepción. O todo junto. Pero mola experimentar. 

El Faro es un poco de todo eso. Es una película no apta para todos los públicos, con detalles técnicos que gustarán a la minoría que disfrute con las imágenes fantásticas, potentes, lúgubres y llenas de suciedad y crudeza. 

La historia no da para mucho. Es un marco para encuadrar el lienzo que propone Eggers. Los elementos: Un solitario y destartalado faro, dos protagonistas, rodada íntegramente en blanco y negro, en formato 1.19:1 (casi cuadrado para aumentar el efecto claustrofobia), una banda sonora diseñada para desesperar, y un camino a la locura con tintes poéticos, mitológicos y filosóficos. 

El mayor problema que le encuentro a un largometraje de este tipo es su duración. Realmente no hacen falta esas casi dos horas de cinta. Esos minutos por encima de la hora y cuarto, hora y veinte no aportan más que repetición, hartazgo y aburrimiento. Sobre todo, con poca historia y mucho sin sentido. Al final sales con la sensación de haber visto un batiburrillo de escenas entre desagradables e impactantes, muy bien hechas, muy bien ambientadas, pero sin hilo argumental, ni pies ni cabeza. Y eso es duro. 

Virtudes tiene. Las actuaciones de Dafoe y Pattinson son maravillosas. Los monólogos que aparecen de repente como sin querer de Dafoe son en sí mismos un modelo de interpretación. Lástima que no tengan ningún sentido en el conjunto. El cambio que se va produciendo en el personaje de Pattinson está perfectamente interpretado y hace partícipe al espectador de esa locura incipiente que está agazapada desde el principio, pero no quiere asomar hasta el final. 

Tienes escenas que, aunque grotescas en contenido, son preciosas en forma. Hasta el punto que una exposición fotográfica de la película tendría más éxito que la propia película. 

En cuanto a las incursiones mitológicas (Prometeo), no acabo de pillarle todo el sentido dentro de la historia; a las filosóficas, ambos hombres son dos caras de la misma moneda, la lucha eterna entre el consciente y el inconsciente, el fogonazo inefable de la verdad absoluta, etc., pues vale, pero hay pelis mejores que hablan de los mismo (El club de la Lucha); y a las poéticas, pues tiene textos muy grandilocuentes, potentes, que hacen callar y prestar atención, quizás un poco malhablados de más, pero descontextualizados y algo exagerados, incluso para la situación que viven. 

En resumen, una peli muy especial que solo gustará a los amantes de lo oscuro (Lovecraft) que les mole hacerse pajas mentales construyendo puzles propios con piezas ajenas inconexas. El resto del público que se abstenga o que solo vea fragmentos de actuaciones sueltas si son fans de los actores protagonistas. Os ahorraréis un mal rato, y un posible cabreo.

lunes, 10 de febrero de 2020

Parásitos (Película)

(Crítica escrita previamente a la celebración de los Oscar)

Nunca se puede decir que no a una Coreana con tirón internacional y más habiendo conseguido llegar a la sala sin haber oído de qué va o que me hubieran hecho algún tipo de spoiler. Palomitas, Coca-Cola, y las ganas de ver algo que no sé qué me va a deparar ¿Se puede pedir más? 

Empezaré por el final de la experiencia. Salí del cine raro. Con la sensación de que al guionista se la habían ido ocurriendo cosas según escribía y las empujaba en el guion apelotonándolas y enlazándolas como podía. Luego según pasaba el tiempo y la película se iba asentando en mi cerebro empecé a ver las cosas buenas. Aún así, 24 horas después y con las ideas en su sitio, creo que tiene más Hype del que merece, sin ser una peli mala. 

Entra dentro de esa categoría de películas que empiezan de una manera y acaban de otra, como Martyrs, que parece un thriller psicológico y de pronto pasa a peli gore de terror. Eso es algo muy original si no lo has visto nunca y es precisamente la mayor sorpresa de Parásitos. Pero si ya lo has visto pues se diluye un poco. 

Lo bueno de esto es que vas a encontrar muchas cosas en una sola peli y no te va a dejar indiferente. 

Quitando el gran trabajo técnico del director y todo el equipo en general, sobre todo con los juegos de luces como el de la entrada de la cocina al sótano, lo más destacable es la crítica social que hace. El reflejo de la eterna lucha entre clases sociales, pongamos dos por simplificar, la alta y la baja, que toman un papel casi personificable en esta cinta. Las dos clases se aborrecen, se envidian, simulan que se respetan y, lo peor, es que no pueden vivir la una sin la otra, se parasitan conjuntamente hasta la muerte solo para volver a necesitarse en un ciclo simbiótico tan irrompible como despiadado. 

La película da para profundizar más y filosofar lo que se quiera: sobre el destino y nuestra casi nula influencia sobre él, sobre los complejos de inferioridad y superioridad que te llevan a arrodillarte ante el poderoso y machacar al más débil o la banalidad con que se tratan ciertos trastornos psicológicos infantiles. Pero tampoco quiero hacer esta crítica eterna. 

En resumen, merece la pena su visionado sobre todo si no tienes costumbre de ver este tipo de cine algo caótico y sorpresivo. Su primera media hora es algo lenta, pero merece la pena superarla.

domingo, 9 de febrero de 2020

Jojo Rabbit (Película)

Y seguimos con los Oscar. Una de Nazis en tono de humor, nunca viene mal ponerle algo de sarcasmo a las fatalidades. Un territorio ya explorado por Chaplin y Benigni para el gran público y en el que ahora prueba suerte Waititi. 

Es lo que vende, de eso no hay duda. Una aproximación a como era la vida en aquellos trágicos días desde los ojos de un niño y sus fantasías. Pinta bien y tiene muchos pros y pocos contras, pero lo suficientemente pesados para que no sea una película TOP. 

Como pros encontramos las buenas actuaciones de todos los protagonistas salvo, curiosamente el personaje que interpreta el director, y que, curiosamente, debería ser el más importante. No es que su personaje esté mal interpretado, tiene su gracia, pero le falta Punch y constancia. También cabe destacar la transformación psicológica que experimenta Jojo al madurar y el proceso de sus creencias al generarse y romperse demostrando que la realidad la creamos nosotros mismos (sin duda el punto fuerte de la peli). Por último, destacar el tono socarrón y divertido de cada escena reflejando las partes blandas e irónicas de una guerra por muy cruenta que esta sea, sobre todo representadas por los personajes de Rockwell y Allen. 

Sin embargo, te deja con ese sabor de boca al final de “sí, pero no”. Ese Hitler tan característico que retrata la película empieza muy bien y se va diluyendo con el paso de los minutos y la falta de coherencia en algún elemento de la trama obliga al espectador a decir ese “venga, va, me lo creo” para continuar disfrutando del visionado. 

No puedo negar que deja muy buenos momentos, como las escenas de los zapatos o del amigo entrañable de Jojo, Yorki,que da un equilibrio humorístico al drama de fondo que funciona genial. 

En resumen, buena película para ver sin expectativas que tenía material para haber sido aún mejor. Aún así no puedo dejar de recomendarla porque calidad tiene de sobra.