Descripción de Blog

Nacido de la necesidad de luchar contra el postureo y el culturetismo interesado de los medios profesionales, este es un blog de críticas cortas, ecuánimes y cercanas que tienen como objetivo ayudar a decidir o descubrir acerca de pelis, libros, videojuegos o novelas gráficas.

viernes, 30 de agosto de 2019

Esperando a Mister Bojangles (Libro)

En el mundo cada vez más maniqueísta que vivimos en el que las cosas son blancas o negras, o estás conmigo o en mi contra, o me favoreces o me entorpeces, leer una novela como Esperando a Míster Bojangles da auténtico placer. 

No porque trate temas políticos, ideológicos, sociales o deportivos que parecen importantes, aunque solo lo son porque son fáciles de vender como un enfrentamiento por una única razón: son intelectualmente gratis. Todo el mundo se cree que sabe de esos temas, no veréis en la tele un programa dónde un grupo de científicos trata de convencer a un compañero de una compleja teoría físico-matemática sobre el impacto de la aceleración de isótopos en un medio termodinámico (me lo acabo de inventar). Y escucharlos discutir a gritos durante horas, con algunos poniéndose a favor y luego en contra, insultándose, mofándose unos de otros, mientras una gran audiencia permite al programa poseer el record de share en prime time (triple anglicismo en 6 palabras GUAU). Esto no ocurre porque en temas serios la ignorancia, en su sentido más literal sin retintín de “No saber algo o de algo”, no ha lugar. 

Y este libro habla de como una tragedia familiar de grandes dimensiones puede ser a la vez que tragedia una maravillosa experiencia vital, mostrando la vida como una enorme gama de grises que suben y bajan su intensidad a cada segundo. Porque al final todo se reduce a una cosa, y este es el único maniqueísmo válido, el adjetivo de lo que vivas lo pones tú, independientemente de cómo haya sido esa vivencia. 

Escrita en tono jovial con una naturalidad brutal, plagada de escenas surrealistas que chocan con su realidad cada vez que parece que se traspasará la línea del absurdo, con unos personajes protagonistas a la vez entrañables y aborrecibles, Esperando a Míster Bojangles es una corta novela que se acerca muchísimo a explicar un sentimiento tan inefable como es el amor. 

En resumen, una historia que se lee en un pis pas y que consigue hacerte reír, llorar y pensar, en ese orden, en apenas 150 páginas. Es tan recomendable que en caso de no gustarte ni siquiera te habrá hecho perder el tiempo, en caso de que creas aún que tal cosa puede hacerse.

viernes, 23 de agosto de 2019

VICE (Película)

Su traducción al castellano es “El vicio del poder”. Un intento de captar el juego de palabras entre Vice=Vicio y Vice=Vicepresidente en inglés. No era fácil la verdad porque El “Viciopresidente” suena más a peli de Santiago Segura que a una biografía política, así que se perdona. 

En efecto la película trata sobre como Dick Cheney y como pasa de ser un perdedor al hombre más influyente del gobierno de lo EEUU, lo que equivale a tener la capacidad de impactar gravemente en el devenir de todo el planeta. 

A lo largo de sus 133 minutazos se cuenta una historia cronológica con mucho ritmo, con una despiada lógica que engancha hasta el final. Muestra lo alejada que está la política del bien común y como cada acción que se emprende solo tiene como objetivo el beneficio de unos pocos individuos. El bien común que pueda producirse de este beneficio es fortuito, en realidad no le importa a nadie, pero cuando se produce no se pierde la oportunidad de hacerse con las medallas. 

El primer tercio comienza dando un baño al espectador de cómo funcionan las cosas en la casa blanca para avanzar después hasta la época de George W. Bush y su llegada al poder de la mano de Chenay y terminar con aquel discurso de la vergüenza de Colin Powell. 

El tinte de la película es anti Bush (tiene escena post-créditos haciendo un guiño a este hecho), pero colores aparte, la historia que cuenta puede extrapolarse a la mayoría de conflictos de la historia. ¿Es la razón del conflicto que se vende la misma por la que se produce? Y sobre todo ¿Qué papel juegan los medios de comunicación en todo esto? Pues que cada uno piense lo que quiera, pero ver la lógica en lo contrario a lo que se piensa ayuda a abrir la mente.

Mención especial para las actuaciones de Christian Bale (Cheney) y Sam Rockwell (Bush hijo). Ayudadas por una impecable caracterización dan un plus al punch de la peli. 

En resumen, una buena película, muy entretenida, bien interpretada, con mucho ritmo, mensaje actual y que invita a la reflexión, lo que hoy en día se agradece. Recomendada para todos a los que les interese mínimamente la política.

lunes, 12 de agosto de 2019

Rocketman (Película)


“Y a ti ¿qué coño te importa la vida de Elton John?” Esto le decía un hombre de forma gracioso y socarrona en la cola del cine de verano a un niño, debería ser su sobrino o algo así, un poco resabidillo. Una tímida risa conjunta recorrió la fila. Así empezaba mi experiencia antes de visionar esta película… y así acabaría dos horas después. 

Y es que o la película es un truñazo que no sabe transmitir la carga emocional y llegar al espectador o es que realmente su vida es de principio a fin baladí. Por partes. 

¿La película es un truñazo? Sí. Han querido aprovechar el tirón de Bohemian Rhapsody para hacer otro biopic resultón, que es lo que es la de Queen. Pero Rocketman ni se acerca. Es un larguísimo videoclip de canciones de Elton John metidas con calzador en una historia que podría ser de cualquiera, con una hoja de ruta trilladísima: Nacimiento, levantamiento, cima, caída y resurgir de una estrella del rock. Si al menos se profundizara en las razones de cada fase de forma lógica aunque dramática o por lo menos en una, pero te las muestran en sucesión, entre cancioncita y cancioncita, siendo el catalizador del cambio de estado SIEMPRE un forzado giro del guión. 

¿La vida de Elton John le importa a alguien? Pues la verdad no lo sé, no lo creo, o al menos no contada de esta manera. Un personaje atormentado no se sabe muy bien por qué, que hace lo que más le gusta y disfruta con ello. No quiero hacer spoiler porque es una de las máximas de este blog, solo diré que las cosas ocurren en la película por generación espontánea. Es como si hicieras un pastel de chocolate, pero no has comprado chocolate. Miras en la despensa y encuentras unas virutitas de esas chiquitinas y dices ¿por qué no? esto bastará. Sabes que no hay suficiente y que no sabe igual, pero lo derrites igualmente y haces una mierda de pastel. Pues eso es Rocketman, que necesito un trauma infantil pues venga mejor no lo explico mucho, que necesito una tapadera para la homosexualidad aquí tengo una a mano y con dos escenas de 20 segundos la apaño, que me viene bien una escena extremadamente dramática que no viene mucho a cuento pues esta misma a fin de cuentas era una loca. 

Cosas buenas, ni las canciones, y sí que te arrancan algún pelo de punta. Pero, seamos sinceros, Elton John mola pero no tiene nivel para un musical, quizás un documental hubiera quedado mejor. La crític profesional parece que coincide en la "brillante" interpretación de Egerton. Pues tampoco. Mucho mejor en Eddie The Eagle. En esta no sabe ni bailar, aunque si Elton tampoco sabe entonces tiene mérito bailar mal aposta.

En resumen, supongo que a los fans les gustará (no están todas las canciones buenas). El resto de cualquier edad, etnia, religión, raza, condición sexual, estado civil, género y cualquier característica que se os ocurra la podéis obviar.. 

NOTA: No iba a contarlo, pero no puedo resistirme. Elton no escribía las letras, las escribía Bernie Taupin (interpretado por Billy Elliot haciendo de Tom Cruise. Todo muy raro...). Eso no quita que Elton sea un genio de la composición y el piano. Pero si lo que hace grande un biopic de un músico es conectar sus canciones, que todos conocemos, con lo que le motivó a escribirlas y componerlas en su vida, que no todos conocemos, y ese músico no escribe las jod…as(perdón) letras ¿Cómo va el biopic a conectar nada? En todo caso el biopic interesante es el de Bernie.

jueves, 8 de agosto de 2019

Dolor y Gloria (Película)

Hacía mucho, mucho, tiempo que no veía una de Almodóvar. De hecho, no recuerdo la última, pero creo que me voy a hacer un maratón por su filmografía después de ver Dolor y Gloria. 

El director se abre en canal tanto en el guion como en la dirección. La forma de contar esta historia autobiográfica, es tan cercana que parece increíble que te esté contado algo tan íntimo. Es una historia de depresión, de dolor constante, de vivir atrapado en el drama emocional infinito y a pesar de ello tener éxito o mejor dicho tener lo que de manera superficial y desde el exterior se podría considerar éxito. Incluso en esta situación la felicidad se abre paso, aunque sea en pequeñas y esporádicas dosis y es que la felicidad es como un recién nacido que empuja y empuja hasta que nos permitimos sentirla. 

La película peca de una extrema dramatización en algunas escenas y una “cagapenitis” que puede considerarse excesiva, pero ocurre poco y para nada mancilla el resto de la cinta, sobre todo para quien sepa lo que es deprimirse de verdad. 

Lo mejor a parte de la historia ya de por sí buena son dos cosas: 1. La actuación de Banderas que hace el papel de su vida. Está impecable, metiéndose en el personaje de tal forma que a veces no sabes si estás viendo a al Almodóvar con una careta, de estas de Misión Imposible, de Banderas. Una grata sorpresa. 2. Como integra las casualidades en el devenir de la historia y cómo gracias a estas casualidades la carga emocional toma un sentido extraordinario. 

En resumen, una película que deja buen sabor de boca y una sensación de nostalgia que puedes traerte a tu propia existencia. Recomendable.