Los Muertos Vivientes es la traducción de The Walking Dead. La crítica la hago de la versión en castellano porque es como me he leído esta novela, no es lo mismo que en
V.O. pero sigue siendo muy buena.
Aunque su adaptación a la pequeña pantalla como serie de
T.V. ha tenido mucho éxito la novela gráfica le da un millón de vueltas a dicha
adaptación. No sólo por los cambios o invenciones de personajes y de algunas
historias para hacer encajar el guión, eso me parece hasta bien, es más por la
pureza del producto, porque lo gráfico, en este caso, supera lo
cinematográfico. Los colores, la sangre, la inmundicia, las caras de terror,
las situaciones extremas. Todo es mejor en la novela, no hay corrección política, es la
historia AS IS. La serie introduce elementos, a veces hasta religiosos, que
nada tienen que ver con la profundidad de esta obra maestra.
La mayoría de la gente dirá que soy un exagerado por lo de
obra maestra, que una historia de zombis no da para tanto, etc. Los zombis se
asocian al gore y solo al gore de forma errónea. Como cualquier historia post apocalíptica,
como La Carretera o incluso Mad Max, tiene un trasfondo mucho mayor. ¿Quienes somos? ¿Cómo evolucionamos en situaciones límite? ¿Es
la misma persona una mujer reprimida y maltratada en un mundo capitalista, machista y en
paz que la mujer con un cuchillo como única
defensa atrapada en una habitación con otro hombre y un grupo de zombis? ¿Colaborarán?
¿Se utilizarán como distracción como cebo? ¿Entrarán en modo Berserker y
acabarán con todos sin importar vísceras y sangre, venciendo todos sus miedos?
Esta novela es una obra maestra porque narra cómo distintos
personajes, cada uno con un perfil psicológico diferente, evolucionan en situaciones
inimaginables para nosotros en nuestras acomodadas vidas. Muestra lo cíclico de
nuestra existencia como raza desde la supervivencia y mejora de las necesidades
básicas cuando todo lo que te rodea es peligroso, al crecimiento progresivo y
lento de la civilización pasando por la desconfianza que genera el miedo y
entendiendo que confiando los unos en los otros es la única vía para crecer o sobrevivir.
No quiero extenderme más así que solo añadiré una cosa: Los zombis
no existen pero yo los veo todos los días en la calle, en el trabajo, en la
tele, en todas partes. Son una metáfora perfecta del ser consumista,
descerebrado y estúpido que se deja llevar por la multitud. El mundo zombi
tiene una profundidad brutal si la sabes encontrar y entender. Yo os animo a hacerlo. ¡¡¡¡Además es GORE!!!!

No hay comentarios:
Publicar un comentario