Ahora que voy a visitar Japón he vuelto a ver Akira ya que
la vi por primera vez hace la friolera de veintiocho años. Yo tenía diez en
aquel momento y sólo recuerdo que me estuve meando como una hora y media de
película y por vergüenza no dije nada. Un calvario. De la peli no me enteré de
nada.
Y no me enteré, aparte de por el hándicap fisiológico,
porque mi cerebro no estaba preparado. Lamentablemente no me he leído el manga
y dicen que la película se deja cosas. Con todo y con eso es una obra maestra.
La animación es una pasada, todos los detalles de los paisajes o las escenas
con millones de cosas revoloteando alrededor, tubos, escombros, personas... y
por supuesto las motos. Es un espectáculo continuo incluso si la viéramos con
el MUTE puesto. La dirección es muy buena y todas las escenas se suceden con sentido, no aburre en ningún momento, aunque por lo complejo del argumento conviene verla más de una vez.
Es precisamente en el argumento donde se le saca el mayor jugo. Las
preguntas existenciales que nos deja abiertas. Como cada cual según su
composición espiritual se las lleva a su terreno y como casi todas las teorías
son válidas. Buscamos nuevas formas de energía, investigamos lo que
desconocemos, creemos que eso nos hará mejores pero ¿Somos conscientes que lo
que descubramos puede acabar controlándonos y destruyéndonos? ¿Eso estaría bien
o mal? ¿Donde está la línea, si es que la hay?
Totalmente recomendada para los amantes del manga y para
todo aquel que elimine sus prejuicios y vea estas películas manga como lo que son:
Obras de arte.







