Después de quedar más que satisfecho con la lectura de The Boys quise explorar el origen del éxito de Garth Ennis y en cierto modo me gustó menos aunque eso no significa que el trabajo sea peor.
El Predicador hay que verla con las gafas de la época en la que se escribió. Allá por 1999. Desde este prisma es una novela gráfica brutal en muchos sentidos. Rompió con toda corrección política de la época, que también la había pero diferente (Religión, Machismo, Sexualidad, Elitismo, Snobismo, etc.). Es irreverente, con personajes súper carismáticos, cada uno en su perfil, y con un humor negro maravilloso. Las situaciones son extremas pero perfectamente pensadas para hacer esa crítica social a la hipocresía constante de los convencionalismos.
The Boys tiene un aire más fresco y su estética y contenido van más acorde con la época actual, pero El Predicador es un clásico entre clásicos. Hablo de la novela gráfica, no de la serie de 2017 que no he podido terminar de ver por infumable.
En resumen, si te gustan las novelas gráficas bestias con trasfondo, esta no te la puedes perder por muchas razones. Por resumir en tres: Grafismo de Glenn Fabry, guion de Garth Ennis, sonrisa perpetua durante su lectura.

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