Antes de comenzar la película ya hay una declaración de intenciones por parte del bueno de Tom. Me refiero a una declaración real, no a una figurada. Se sienta en una silla y habla al público el tío. Es una película con escenas de acción reales, con fuerzas G reales y, según su opinión, hay que darle mucho valor a esto, por eso no la vais a encontrar en Streaming, solo en cines. Un romántico vaya, y a mí personalmente me toca la patata, pero lamentablemente para nosotros los románticos la extinción está cerca.
Luego durante la película se lanzan un par de dardos más al sistema de droides guiados por ordenador en favor de los cazas pilotados por humanos, pero vamos, hasta Cruise sabe que no hay argumentos favorables ante la eficacia de una máquina contra el error humano, por no hablar de la posibilidad de perder la vida.
Sabiendo esto la película no puede ser de otra manera. Es un viaje al cine de los 80's y 90's tanto en el contenido como en su forma de rodarse. El argumento no son más que cuatro premisas, eso sí sin dar nombres ni mojarse políticamente, para excusar las escenas de aviones. Puede considerarse más un videoclip que una película. Lo que no está mal, véase 300, pero tienes que tener muy claro qué vas a ver.
Los diálogos son terroríficos, sobre todo la primera escena del billar donde se presentan las personalidades de los personajes. Clichés de clichés de clichés. Todo muy americano de finales del siglo XX. Pero a nivel nausea ¿eh? Está el friki, la chica, el chicano, el negro, el blanco chulanga insoportable, el blanco protagonista crack pero inseguro y los rellenos.
Y luego está Tom. Viejo pero vigoroso, caduco pero en plena forma, en decadencia pero con su carisma intacto. A sus incondicionales les va a encantar. !Y sale corriendo! lo que es un plus siempre en sus películas.
Bromas a parte, y quitando toda la morralla argumental, las escenas de aviones son muy muy buenas. Trepidantes, te pegan al asiento. Son largas, y aunque no tengan mucho sentido el porqué tienen que hacer todas esas maniobras, te atrapan, giras la cabeza en el asiento del cine con cada viraje del avión y quieres que la misión tenga éxito. Como el que mira una obra, que no sabe qué están construyendo, pero ahí se queda embobado mirando a los obreros.
En resumen, hay que saber lo que se va a ver. Esperar solo acción aérea de la buena y un Tom Cruise carismático a su manera. Obviar cualquier tipo de lógica, historia, giro, etc. porque no se va a producir. Tiene el mismo encanto que ver al último Triceratops bebiendo agua de un lago. Sabes que se va a extinguir pero es hermoso. Sin más.



