Bienvenidos a Utmark es una serie rural Noruega que recuerda a ese pastel sencillo que te sale riquísimo pero que luego no sabes cómo hacer más glamuroso y le empiezas a meter cosas que no hacen más que estropearlo. Y no contentos con ello dejan abierta una segunda temporada para terminar de destrozarlo.
La serie aprovecha el tirón que tiene el país nórdico a nivel cinematográfico en todos los aspectos: dirección, representación, guion, ideas frescas... Ese momento dulce se aprecia sobre todo en los capítulos intermedios de esta primera temporada.
La serie empieza lenta, costumbrista, presentando a los personajes sin prisa. Una vez atravesado este mini desierto se pone muy interesante, con un sentido del humor negro muy agudo, con buenos y malos ni tan buenos ni tan malos. La variedad de situaciones que se muestran al espectador están bien ideadas, representadas y con un mensaje claro aunque es algo irreal que todo eso pase en un pueblo tan pequeño (también ahí está la mayor parte de la gracia).
Aunque para irreal el coqueteo con lo paranormal que tiene el guion, que se acepta, incluso funciona, al principio, pero es una despropósito hacia el final. A menos que pretendan dar un giro muy gore y convertir las siguientes temporadas en serie de culto en plan locura. Ya veremos, pero no apostaría a que algo así fuera a pasar.
En resumen, unas serie divertida y graciosa, que se puede hacer lenta si las historias no acaban de engancharte, y que te hace echar un buen par de sonrisas por capítulo. Si te gusta la estética noruega seguro que te hace gracia, aunque sea un poco, si no te gusta puede ser una buena serie para empezar con ella. Si te aburres demasiado en los tres primeros capítulos déjala, sin más.

No hay comentarios:
Publicar un comentario