Descripción de Blog

Nacido de la necesidad de luchar contra el postureo y el culturetismo interesado de los medios profesionales, este es un blog de críticas cortas, ecuánimes y cercanas que tienen como objetivo ayudar a decidir o descubrir acerca de pelis, libros, videojuegos o novelas gráficas.

lunes, 24 de agosto de 2020

Desperados III (Videojuego)

En la línea de los anteriores, mamando de la referencia histórica del género como es Commandos y muy muy parecido a Shadows Tactics, viene este Desperados III.

Ambientado en el Oeste, sus mayores virtudes son la calidad de los detalles, tiene escenarios que son para quitarse el sombrero, y la extensión de la campaña mediante desafíos para el que se le queden cortas sus entre 20 y 30 horas de juego. 

La historia tiene lo justo para argumentar la jugabilidad. La relación entre personajes, los diálogos y la narrativa en general cumple para lo corta que es y el poco espacio que se le dedica. 

En resumen, uno más tipo Commandos con una ambientación del oeste muy detallista, que hará las delicias de los amantes del género que lleven tiempo sin probarlo, pero que no aporta absolutamente nada nuevo salvo algún fogonazo en las mecánicas.

lunes, 17 de agosto de 2020

DARK (Serie)

 

Alemana. 3 temporadas. Entre 8 y 10 capítulos, de unos 45 minutos de duración, cada una. 

No se puede negar que DARK recupera el espíritu de Perdidos, o mejor dicho, la forma de entretener estilo J.J. Abrams, que no es otra que mantener la atención, enganchar al espectador con giros y giros con la complejidad justa para parecer enrevesados, pero la sencillez necesaria para no sentirse completamente desorientado, para al final resolverlo con un truco de magia.

Narra la historia de un pueblo en el que comienzan a ocurrir cosas extrañas. Las dos primeras temporadas se centran en entender esas cosas extrañas ¿por qué ocurren? ¿quién esta detrás? ¿cuál es su significado? y lo hace mediante un guión rebuscado pero brillante, con una serie de personajes que acabas considerando de la familia, un casting que raya la perfección y una calidad técnica más que digna para una serie europea. Los giros se producen una y otra vez, y cuando crees que has llegado al final del laberinto, vuelve a girar. Lo que está muy bien, pero hace que la segunda temporada se te haga bola, ya que aparece la sensación de mareo de perdiz. Es decir, dar vueltas y vueltas sin para qué, que se diluye, se pierde, desaparece. Y sin para qué la motiviación comienza a extender sus alas para escapar.

Afortunadamente esa motivación no llega a levantar el vuelo del todo y el tirón de la curiosodad aguanta hasta la tercera y última temporada que está diseñada para resolver los enigmas y atar los cabos sueltos. Pero hacen trampas. No quiero hacer spoiler así que lanzaré un metáfora que no desvele nada de la serie pero que al terminar de verla tenga sentido: Dark es la explicación de todos los fenómenos químicos, físicos, cuánticos, temporales, multidimensionales, etc. que ocurren dentro de una paella: cómo el azafran penetra en el arroz, cómo la unión de todas las verduras del sofrito le proporcionan ese sabor intenso, cómo la cáscara de las gambas permite ese equilibrio perfecto entre la cocción del cuerpo y la expulsión de sabrosos líquidos hacia el resto de ingredientes, cómo el tomate obra su magia y separa su dulzura y su acidez para texturizarlo todo, cómo un minuto más o menos al fuego determina el punto del plato... Todo eso solo para que al final llamen a comer, a nadie le importe una mierda lo que ha pasado dentro de la paellera y sea devorada con un trocito de pan y una buena cerveza.

En resumen, una serie entretenida, que te hará coger papel y lápiz para poder seguirla, que mantiene el interés hasta bien entrada la segunda temporada, y que termina dignamente aunque haciendo un poco de trampa, lo que se les perdona después del currazo de hacer la paella. Abstenerse personas que no soportan la incertidumbre de no entender los viajes en el tiempo, el determinismo y los multiversos.

jueves, 13 de agosto de 2020

Farenheit 451 (Libro)

 Fahrenheit 451 - Ray Bradbury | Planeta de Libros

Farenheit 451 (Bradbury) acompaña habitualmente a 1984 (Orwell) y Un Mundo Feliz (Huxley) en el triplete clásico de mundos distópicos a los que echar un buen vistazo y sacar un buen montón de conclusiones.

Toda la novela se apoya sobre un único pilar que es la idea. Bradbury, como me pasa con Asimov, no me parece un novelista brillante, más bien son geniales ideólogos a los que vislumbro en una noche de insomnio delante de un sandwich de jamón y una copita de vino, teniendo un fogonazo de imaginación brutal, futurista, original y revelador sobre el que deciden dar forma, repentinamente, una novela, para, con un último bocado y apurando el vino, irse por fin a la cama con la sensación de trabajo bien hecho.

Lo que ocurre en estos casos es que la historia es una sucesión de escenas inconexas, o hilvanadas más que conectadas, que funcionan como excusa para dar forma a la idea original y al germen que se quiere dejar en el lector. Algunos diálogos están forzadísimos, y ciertos comportamientos, aún teniendo en cuenta las reglas del juego del mundo que propone el autor, no acaban de fluir, provocando una lectura a trompicones que no consigue ser completamente inmersiva. Eso no quita que haya algún monólogo remarcable.

Lo mejor cuando pasa esto es que la novela sea corta. Y esta lo es, lo que favorece que el punto fuerte del libro sea lo que nos quedemos al final, como una pepita de oro que aflora en el último momento de la última batea del río. Y es que la crítica social está ahí, la importancia del conocimiento en la evolución y la ignorancia en la involución, siendo las dos caras de una misma moneda que busca el bolsillo de la tan ansiada, como inalcanzable, felicidad, y que, paradójicamente, ambas nos pueden acercar tanto como alejar de ella. La carga filosófica del libro es profundísima y pone de manifiesto las dificultades del ser humano entre ser uno mismo y encajar en la sociedad que nos ha tocado vivir.

Escrito en 1953 sorprende la frescura que tiene hoy en día, casi 70 años después, dónde las encrucijadas a las que nos enfrentamos y los dilemas que se proponen siguen siendo los mismos, y dónde es fácil extrapolar las redes sociales, la televisión basura, la polarización radical, el control de los medios más las autoridades de turno, con los elementos (futuristas para la época) que propone Bradbury.

En resumen, una lectura rápida pero intensa, que pone de manifiesto preguntas existenciales para los que sean más curiosos, aunque todos deberíamos hacérnoslas al menos una vez en la vida. Que nadie espere una novela fluida, tipo Best Seller. la idea es plasmar la idea y que cale profundo en el cerebro. La estética, aún teniéndola, es secundaria.