Descripción de Blog

Nacido de la necesidad de luchar contra el postureo y el culturetismo interesado de los medios profesionales, este es un blog de críticas cortas, ecuánimes y cercanas que tienen como objetivo ayudar a decidir o descubrir acerca de pelis, libros, videojuegos o novelas gráficas.

lunes, 23 de diciembre de 2019

Star wars: El Ascenso de Skywalker

Después de la decepción de la última peli de Star Wars: Los Últimos Jedi, producido a medias por la calidad de la cinta y por mi viejunismo galopante, gracias mi amigo Luisen me encontré arrastrado a ver la última: Star Wars: El Ascenso de Skywalker.

No sé si es por el buen rollo de Luisen o porque me encanta realmente Star Wars o porque ese día me levanté dando un salto mortal, pero de pronto me vi sentado en la butaca con un bol de palomitas de metal de coleccionista con motivos de Kylo Ren, una Coca Cola de 750ml y unas ganas locas de ver la peli.

La banda sonora que nunca decepciona; Las letras amarillas poniendo en antecedentes al espectador; El movimiento de cámara final del espacio estrellado hacia el primer objeto o personaje que aparece en el guion; Todo preparado para arrancarme una lágrima con una solera de 30 años.

Y es que parte de la peli la sentí justo así, viendo en pantalla todo mi pasado en ruinas, como se encuentran la estrella de la muerte en Endor o las casitas enterradas en la arena de Tatooine. Y es triste, pero es una emoción y solo por eso la peli ya tiene mi aprobado.

En un análisis más objetivo y menos emocional diré que es muy entretenida, mucho más que las anteriores (ep.7 y ep.8). Los personajes son más profundos, se trabajan más los sentimientos enfrentados, las típicas encrucijadas del lado oscuro, el miedo, la ira, el odio contra la voluntad, la piedad y la humildad, todo en general no chirría como en otras ocasiones, y aunque no llega, ni de lejos, a la carga filosófica de las primeras entregas si se aprecia al menos que se habla de ello.

Está equilibrada en el sentido de purismo Star Wars, es decir, gustará a todo el mundo. A los neófitos y jovenzuelos porque los sables de luz no pasan de moda y los espectaculares escenarios son carne de videojuego; para los más tulliditos no superfans porque las aventuras son suficientes en cantidad y calidad para mantenerte pegado al asiento; Y a los más acérrimos porque sí que hay toques de universo Star Wars puro y de enredarte con el significado de la fuerza y los vínculos entre jedis-siths. ¡Además salen casi todos los personajes importantes! ¿Qué más se puede pedir?

En resumen, un final bastante digno, con un poco de todo, y que, esta vez sí, te deja la sensación al salir del cine de querer mover algo desplazando la suavemente la mano en el aire, no como en las anteriores entregas, sobre todo la última absolutamente infumable. Recomendable para todos.

PD: Digo final porque se queda todo más o menos cerrado, aunque no descarto que traten de alargarlo de alguna manera. La pela es la pela. Ya se verá.

lunes, 16 de diciembre de 2019

Historia De Un Matrimonio (Película)

Una vez más me he visto atraído por la publicidad de Netflix para ver uno de sus largometrajes. A esta atracción hay que añadir un par de buenos comentarios de personas que aprecio y cuyo criterio bien merece ser tenido en cuenta. Así que aquí va mi crítica a esta Historia de un Matrimonio. 

He llegado a escuchar que es una obra maestra. Hay ciertos calificativos que necesitan superar un listón que cada día que pasa está más bajo. En un mundo cada vez más industrializado en el que hasta la creatividad y el arte se están serializando como se hacía con los tornillos en la revolución industrial, no se pueden utilizar términos que reflejen que algo es extraordinario porque directamente esa excepcionalidad ya no existe, al igual que un tornillo no es más excepcional que otro. Es la churrerización del arte, en este caso del cine. Por eso lo de obra maestra no se puede ni plantear, pero sí si la peli es buena o mala. 

Esta es buena. Tiene prácticamente todos los elementos necesarios para disfrutar de unos buenos minutos de cine: Una historia cercana; Unas interpretaciones sobresalientes (Driver, Johansson, Dern y Liotta) salvo algún secundario que patina; Unos temas de fondo trascendentales como el sacrificio familiar versus el individual, la importancia de la comunicación o la interpretación del bien y del mal según qué circunstancias y según quién lo interprete; Sin faltar algunas escenas brillantes y momentos emocionalmente potentes. 

A veces no se puede explicar fácilmente como una situación aparentemente bajo control se puede tornar en otra prácticamente opuesta en un breve periodo de tiempo. Lo cierto es que siempre vivimos bajo esa falsa sensación de control. Y es precisamente esa sensación la que nos hace dejar de estar alerta, de dar por supuesto ciertas cosas o suponer otras que encajan en nuestro espejismo vital. Dejamos de comunicarnos por miedo a romper el hechizo sin saber que el hechizo se rompe precisamente por falta de comunicación, los malentendidos y las suposiciones sin cimentación. 

Historia de un Matrimonio es un maravilloso ejemplo de falta de comunicación, tan común t reconocible que asusta. De principio a fin, escena tras escena, de una manera paulatina va llevando al espectador a distintos estados opuestos, todos ellos lógicos. 

En resumen, merece la pena su visionado especialmente para parejas. A disfrutarla.

lunes, 2 de diciembre de 2019

El Irlandés (Película)

Una Ensalada de Estrellas. Así es como llamo yo a las películas en las que salen caras conocidas o muy conocidas o, como es el caso, casi de la familia, que se juntan para hacer una peli de amigos. El resultado es curioso, incluso, entretenido a ratos, pero nada más. Dentro de esas pelis están La Hoguera de las Vanidades, La Gran Boda, El Exótico Hotel Marigold o cualquiera de las de Batman entre la de Tim Burton y la primera de Nolan. 

Pues eso es El Irlandés, aunque nos pese. Una Ensalada de Estrellas. Bien es cierto que al principio no lo parece y los primero 40 minutos se disfrutan con las presentaciones de los personajes. Robert de Niro y Joe Pesci nos evocan a la gran Casino, preparándonos para una exposición profunda de una historia que pinta muy interesante. Bobby Cannavale aporta, con acierto, la cara nueva del grupete de mafiosos célebres que tanto le gustan a Scorsese. 

Y de pronto aparece Al Pacino y se cierra el club y con él el inicio del fin del interés en la película. Todo lo expuesto de inicio se convierte en un batiburrillo de historias sin cerrar y de personajes a medio explicar. Da la sensación de que se han buscado una excusa para parecer que están contando algo para no tener que currarse un guion que realmente cuente algo. Vamos como un discurso de un político. Unos 15 minutos después de la aparición de Al Pacino (y su personaje nuclear Hoffa) toda la trama se reduce a diálogos casi idénticos, en casa, por teléfono, en una cafetería, una fiesta, dónde sea, pero solo diálogos casi idénticos. Un partido de tenis para tratar de convencer a unos y a otros, y entre medias al espectador, de que aquello no va a acabar bien. Y en este punto te queda la friolera de 1 hora larga de peli por delante. 

La cuestión es que Scorsese es tan bueno como cualquier político y, como la historia despierta curiosidad, te mantiene sentado entre bostezo y bostezo sin querer dormirte para ver qué traca final te suelta porque estás convencido de que merecerá la pena. 

Lo malo es que los buenos políticos siempre defraudan, aunque algo de poso dejan. Ese poso, en mi caso, es entender lo que ocurrió con Jimmy Hoffa y profundizar en la frase “quien a hierro mata, a hierro muere” que es lo poco que se saca de la historia. ¡Ah sí! Y que si eres gánster y mueres de viejo posiblemente lo hagas solo. 

Mención especial merecen los efectos de rejuvenecimiento que tan de moda ha puesto la película, llegando incluso a iniciar un debate sobre la necesidad de los dobles o el maquillaje. La cara está muy conseguida pero los movimientos siguen siendo los de un viejo con cara de más joven así que, de momento, bajo mi humilde opinión, los dobles pueden estar tranquilos. Los maquilladores… ya veremos. 

En resumen, se lo han tenido que pasar muy bien rodándola y el reencuentro les habrá merecido la pena, pero al espectador le queda una sensación agridulce. Dulce por los recuerdos de aunténticos Hits protagonizados por los actores y de los que hay pinceladas y alguna escena relamente buena. Agri porque podía haber sido mucho mejor y la mano del marketing explota-hypes de Netflix se intuye detrás de todo este producto.