Mira que el libro me gustó pero la película, buah, me ha llegado mucho. Tanto que es la segunda película que me hace llorar desde Cinema Paradiso. A ver muchas otras me han puesto el nudo en la garganta pero no he roto a llorar. En el final de Hamnet sí.
El sentimiento principal con el que trabaja la película es el Dolor, así con mayúsculas. Más concretamente el de la pérdida. Todo, desde la presentación de los personajes, su evolución, su personalidad, la historia de amor, hasta sus motivaciones y miedos pasando por el sentimiento de familia, está delicadamente construido para el momento catártico de la pérdida que sirve de pista de lanzamiento para el despegue de ese dolor desgarrador que envuelve a la parte final de la película.
Más allá de las actuaciones brillantísimas, del casting maravillo, del vestuario, los paisajes, la ambientación, los primeros planos brutales, más allá de todo eso que ya le valdría más de un 8, está el tempo. Cada cosa contada en su momento para entender a los personajes para que cuando pasen ciertas cosas las comprendas, sean lógicas aunque duras, simpatices con ellos y así al final estás tan metido en la magia que la emoción te invade sin remedio y sientes ese dolor inmenso, las consecuencias que ha tenido y la pena de no saber gestionarlo mejor.
A todo eso le añades un personaje tan famoso y carismático como Shakespeare que O'Farrell utiliza para contar la historia de la historia. Hamlet es una cosa y se han escrito ríos de tinta en sus múltiples interpretaciones pero si le pones por encima la historia de Hamnet, como si fuera uno de esos papeles cebolla transparentes que utilizan (o utilizaban) los arquitectos para superponer capas, le queda como un guante, todas las aristas, los ángulos y los recovecos encajan. Ahí reside el genio de esta escritora en este trabajo. Chapó.
En resumen, un peliculón que me hizo llorar en su visionado y casi me hace llorar mientras escribo esto (hipérboles mal traída jajajajaja) porque aun hay algo de esperanza en el cine después del desierto atravesado desde finales de siglo XX hasta hoy. Un drama imprescindible.
