Descripción de Blog

Nacido de la necesidad de luchar contra el postureo y el culturetismo interesado de los medios profesionales, este es un blog de críticas cortas, ecuánimes y cercanas que tienen como objetivo ayudar a decidir o descubrir acerca de pelis, libros, videojuegos o novelas gráficas.

jueves, 5 de febrero de 2026

 
Mira que el libro me gustó pero la película, buah, me ha llegado mucho. Tanto que es la segunda película que me hace llorar desde Cinema Paradiso. A ver muchas otras me han puesto el nudo en la garganta pero no he roto a llorar. En el final de Hamnet sí.


El sentimiento principal con el que trabaja la película es el Dolor, así con mayúsculas. Más concretamente el de la pérdida. Todo, desde la presentación de los personajes, su evolución, su personalidad, la historia de amor, hasta sus motivaciones y miedos pasando por el sentimiento de familia, está delicadamente construido para el momento catártico de la pérdida que sirve de pista de lanzamiento para el despegue de ese dolor desgarrador que envuelve a la parte final de la película.

Más allá de las actuaciones brillantísimas, del casting maravillo, del vestuario, los paisajes, la ambientación, los primeros planos brutales, más allá de todo eso que ya le valdría más de un 8, está el tempo. Cada cosa contada en su momento para entender a los personajes para que cuando pasen ciertas cosas las comprendas, sean lógicas aunque duras, simpatices con ellos y así al final estás tan metido en la magia que la emoción te invade sin remedio y sientes ese dolor inmenso, las consecuencias que ha tenido y la pena de no saber gestionarlo mejor.

A todo eso le añades un personaje tan famoso y carismático como Shakespeare que O'Farrell utiliza para contar la historia de la historia. Hamlet es una cosa y se han escrito ríos de tinta en sus múltiples interpretaciones pero si le pones por encima la historia de Hamnet, como si fuera uno de esos papeles cebolla transparentes que utilizan (o utilizaban) los arquitectos para superponer capas, le queda como un guante, todas las aristas, los ángulos y los recovecos encajan. Ahí reside el genio de esta escritora en este trabajo. Chapó.

En resumen, un peliculón que me hizo llorar en su visionado y casi me hace llorar mientras escribo esto (hipérboles mal traída jajajajaja) porque aun hay algo de esperanza en el cine después del desierto atravesado desde finales de siglo XX hasta hoy. Un drama imprescindible.




jueves, 20 de noviembre de 2025

Frankenstein (Película 2025)

 
Me pregunto de donde sale esa obsesión de los cineastas de hoy en día (Guillermo del Toro tiene años ya para estos crímenes) de coger algo que funciona o ha funcionado y querer romperlo para adaptarlo a unos tiempos que no corresponden a esa obra o para expresar un mensaje que nada tiene que ver con el original. Las motivaciones que se me ocurren a bote pronto son: Ganar dinero, imponer unas ideas o valores, posturear de transgresores y no se me ocurren más y menos alguna relacionada con el arte.

Si quieres transmitir algo, lo que sea, desde un concepto filosófico a la disección de una emoción o simplemente para entretener a base de mamporrazos ten la decencia de crear un nuevo personaje, una nueva historia, pero manosear lo que ya otros han convertido en éxito y desvirtuarlo. Siempre me ha parecido lo más triste de esta generación de películas post siglo XX. Y si haces una versión de algo, ornaméntala como quieras, pero el núcleo no lo toques aunque solo sea por respeto al original. Es que en esta versión... ¡La criatura es hasta guapa!

Esto no quiere decir que no tenga cosas buenas. Precisamente ese ornamento del que hablaba antes. La primera hora y media de película está muy bien. La estética está muy conseguida y cuidada, la torre es una pasada, los personajes tienen personalidad, casi todos, y en líneas generales la historia mantiene la tensión y un hilo argumental que sostiene al espectador ahí.

Pero después viene la última media hora, aproximadamente, donde ya se vomita toda la inmundicia buenista para edulcorar las emociones que con tanto esmero trata la obra, como son la inocencia, el rechazo, el odio, el rencor y la venganza. Absolutamente denunciable. De hecho, salí del cine pensando que quizás no es mala idea empezar a poner comisarías a la salida de los cines.

Y para terminar dos apuntes, uno que la película es autoexplicativa, esto no es un fallo puntual de esta cinta, si no una tendencia generacional preocupante. No basta con mostrar una serie de escenas y situaciones para expresar algo en imágenes o palabras para que el espectador se haga su propia idea de lo que ha visto (lo que viene siendo cine), por si no queda claro del todo siempre introducen un personaje que tiene que decir exactamente lo que el director quiere que el espectador piense, como para que no haya lugar a dudas, como para que el adoctrinamiento sea completo. Solo falta que el acomodador te de con una regla en la mamo si al final de la película no has entendido que el monstruo es el Doctor y no la criatura. Y dos, el infantiloide personaje de Elizabeth (Mia Goth), que desde el minuto uno nos lo presentan como alguien muy inteligente y que, a pesar de los esfuerzos del guion para que lo parezca, acaba siendo una tía insoportable que camufla su moralina egocentrista yendo de buena y con una profundidad emocional más plana una lata de anchoas.

En resumen, una mierda como un piano. Eso sí, la estética mola bastante.