Poco que comentar. Se salva la estética a lo Mad Max pero en la actualidad, la fotografía, la música y que la mayoría de actores son noveles. Eso y la dirección de las escenas de tensión. Al César lo que es del César.
En cuanto al lo que transmite la película parece ser que el director va diciendo por ahí que "Su intención es ofrecer una perspectiva sobre el camino de la humanidad en un mundo de misterio y fragilidad, utilizando el poder polisémico del cine para que el público sienta y remueva su interior, y se sienta parte de una ceremonia colectiva.". Pues no lo consigue.
Si te pones a filosofar te vale cualquier cosa, desde una bolsa de plástico dejándose mecer infinitamente por una ráfaga de viento, hasta una hormiga entregando a otra hormiga una hoja tres veces su tamaño, pasando por una grabación a cámara rápida de un río creando un meandro en la erosionable tierra de El Nilo. De todo se puede hacer una metáfora, lo importante es que cuando hagas una llegue a la gente o al menos a bastante gente, porque la línea entre una filosofada de pacotilla y un mensaje que cale hasta los huesos es muy fina. Y Sirat se queda en el lado de la de pacotilla o requiere todo el esfuerzo del espectador para darle el sentido perseguido por el director.
Sirat no deja de ser una obra que quiere basarse en el Trance y la vibra que produce en nuestro ser, sí, pero acaba siendo una historia es inTRANCEcendente. Son un grupo de Perroflautas haciendo Perroflautadas, léase, tomando malas decisiones una tras otra, aunque parezca que saben lo que hacen, sin que nadie ponga un mínimo de cordura hasta acabar en drama y que tengan que venir otros, voluntaria o involuntariamente, a salvarlos. En su favor diré que no es victimista, cosa que se agradece, los protagonistas apechugan con lo que acontece.
En resumen, una peli que se puede ver, que mantiene la tensión y que tiene un estética muy potente. Y ya.