Es alucinante como una novela escrita en 1980 puede describir un futuro distópico que se antoja tan acertado en estos tiempos que corren en 2025. 45 años después.
Sinsonte es un tríptico que gira en torno a tres personajes que utiliza el autor para enseñarnos cada arista del prisma de esa realidad futura que quiere contar. Una realidad que muestra una sociedad golpeada por el propio "progreso" de su pasado, en la que los robots, las IA's y los humanos conviven bajo unas normas escritas en otro tiempo y que, entonces, parecían lógicas.
Sinsonte es una novela que se lee tranquilamente, paladeando cada capítulo. No es estridente ni se centra en conflictos violentos. Simplemente narra, con la elegancia, la neutralidad y la fluidez de un río que desemboca lentamente en su delta, lo que nos espera como raza destructiva y autodestructiva que somos como sociedad y sin embargo tan creativa y constructiva como individuos. Y durante el viaje nos permite pensar un poco en todo esto que entendemos por progreso y hacia donde nos lleva. ¿Pero, existe el progreso realmente? Para existir un progreso debe de haber un punto inicial que esté en un estado peor que el punto final que se pretende alcanzar. Quizás tenga sentido con temas puntuales pero en una visión holística ¿existe un progreso? ¿Podemos decir que el mundo es mejor ahora que cuando los continentes eran una Pangea? ¿Era mejor con miles de volcanes en erupción y una atmosfera irrespirable, cuando solo había amebas, cuando los dinosaurios reinaban o con el ser humano como raza dominante? ¿Estaremos mejor dentro de 1000 años? Lo primero que habría que definir es el significado de peor y mejor, lo que se antoja imposible en términos holísticos. ¿O será que el progreso no existe y son solo pasos que damos hacia delante y que a cada uno, como individuos, nos toca una época que vivir, épocas que se van repitiendo en un ciclo infinito de destrucción y renacimiento?
En tal caso ¿Qué soy yo como individuo? y ¿Para qué soy?
En resumen, un librazo de ciencia ficción, escrito con maestría que se lee con una calma muy disfrutable y que deja poso filosófico. Un MUST del que estoy profundamente agradecido a mi mujer por haberle regalado.

