Tigre Blanco es una de esas pelis con mucho que decir y, cómo diría Rajoy, mucho importante. Y ¿Por qué hago ese chascarrillo tonto como para quitarle peso a todas las tragedias que narra la historia? Pues para representar el regustillo de sí pero no que deja el final. Un regustillo revanchista que emborrona un poco todo lo bueno que cuenta.
La crítica sociocultural (a casi todos los niveles: política, religión, derechos humanos) que hace de la India no solo es acertada, sino que es expuesta desde un montón de prismas distintos. Abandona el clásico ricos y pobres, bueno no lo abandona, todo se basa en el dinero, los ricos y los pobres, pero profundiza en los ricos dentro de los ricos y los pobres dentro de los pobres, convirtiendo el aburrido lienzo blanco y negro al que estamos acostumbrados, en un bonito, aunque cruel, cuadro de colores tristes y alegres. Lo que se agradece.
Si le quitáramos todo el peso ideológico y nos quedamos solo con el apartado técnico la película es un notable alto. Tiene ritmo, coherencia, fuerza, algún que otro giro y sobre todo un plantel de actores y actrices que lo bordan. Super creíbles todos. En las escenas costumbristas se masca el drama y la tensión de vivir en la miseria en cada mirada, en cada gesto, a pesar de ser incluso una escena alegre o sin necesaria carga dramática. Buenos exteriores, buen vestuario.
La fortaleza de la película es a su vez su debilidad, o sube ese notable alto o lo baja: La falta de moraleja más allá del todo vale para conseguir lo que quieres. Ni siquiera es un mensaje que se quiera transmitir, es que después su visionado sientes que realmente los hindúes piensan que eso es lo correcto de forma natural. Te da que pensar, ya que parece el único comportamiento válido para prosperar en esa sociedad (¿No lo es en todas?), aunque no percibes que sea la verdadera intención del director.
En cualquier caso, estoy personalizando demasiado. Si te gusta el rollo sindicalista revanchista te encantará, ya que expone maldades que funcionan como excusa perfecta para cometer más maldades (puro siglo XXI). Si eres algo más objetivo y sosegado, te va a gustar, pero tendrás esa sensación de sí pero no al final, a pesar de que si te paras a pensar en ellas un rato después de verla es que sí… pero no.