Dados los tiempos que corren en los que el racismo vuelve a estar en el foco de la prensa, When They See Us es un visionado, cuanto menos, despertador. La mayoría dirá que habla de racismo, sí, que habla de brutalidad policial, sí, que habla de política, sí, pero hay algo debajo de todo eso a lo que no se le da tanto luz. Me refiero al concepto de presunción de inocencia, en general. La base de culaquier justicia que se precie y que se está vilipendiando, no solo en temas de racismo, sino en otras muchas áreas del odio. Es la primera consecuencia fatal de una sociedad que se extrema.
Lo de mini-serie engaña un poco, ya que son solo 4 capítulos, pero bastante largos. El último es un largometraje de 90 minutos en toda regla (que recuerda por momentos a El Vagabundo de las Estrellas). Aún así te atrapa de tal manera que no se hace para nada larga.
Prácticamente todo es bueno en When They See Us. El casting, una maravilla; los actores, sobre todo Korey, lo bordan; la angustia se transmite de la pantalla al cerebro sin barreras, acabas cada capítulo con mal cuerpo; las escenas de tensión rayan a un gran nivel y realmente te ves en esa situación y te preguntas que hubieras hecho; es verosímil a cada paso que da la historia, aunque es cierto que el principio desconcierta un poco; además está basada en una historia real por lo que el impacto emocional es todavía más brutal.
Esta serie es una oda a la lucha contra la injusticia y pone sobre la mesa los problemas de tener que demostrar tu inocencia contra la lógica de tener que demostrar que eres culpable.
En resumen, y digo esto de pocas series, un MUST que todo el mundo debería ver y sentir. Ava DuVernay da una lección de dirección con una resultado contundente, sin fisuras.
