Me habían llegado varias críticas muy buenas de esta peli, no sólo por internet, también personales, así que me decidí a verla. La opinión generaliza es que es una especie de Efecto Mariposa en buena. Yo diría que es igual de floja que Efecto Mariposa pero en British.
Un mensaje se puede emitir en una sola frase poderosa o si quieres darle profundidad lo envuelves en una historia con la que el público objetivo se identifique para que cale aún más hondo. La cuestión es que si la historia no sirve el resultado es el contrario, no potencia el mensaje, sino que te aburres y lo devalúa.
Una Cuestión de Tiempo es ñoña y evita las escenas de conflicto entre pareja difíciles de resolver para que todo cuadre con el mensaje final. La explicación de los viajes en el tiempo es inexistente y, de existir, da risa y te saca por completo del, ya de por sí, débil anzuelo con el que la peli trata de engancharte.
¿Puede verse? Sí, puede verse, pero solo si te gusta lo British (y mucho). Tiene algún diálogo gracioso y los actores están de bien alto. No es su culpa que se vean atrapados en la pegajosa capa de azúcar del guión.
Es una pena porque el mensaje final, nuestra utilización del tiempo y comprender la importancia de vivir el aquí y ahora en vez de dar prioridad a lo material, es bonito y muy necesario hoy en día. Son precisamente pasteladas como esta las que alejan el mensaje de un público menos receptivo a la sensibilidad, pero igual necesitado del mensaje.
En resumen, una peli muy British con un mensaje muy chulo, pero demasiado edulcorada y obvia. Si te pilla en un momento de alta sensibilidad puede encantarte como un Big Mac te sabe a gloria cuando estás famélico a las 5AM después de venir de fiesta. Eso no significa que sea bueno.
