Descripción de Blog

Nacido de la necesidad de luchar contra el postureo y el culturetismo interesado de los medios profesionales, este es un blog de críticas cortas, ecuánimes y cercanas que tienen como objetivo ayudar a decidir o descubrir acerca de pelis, libros, videojuegos o novelas gráficas.

sábado, 12 de mayo de 2018

Hijo de Saúl (Película)

Después de nuestra visita a Berlín, una de las tareas pendientes era ver una película recomendada por uno de los guías en nuestra visita a Sachsenhausen. Esta película era Hijo de Saúl. 

Avalada por una gran cantidad de crítica y con varios premios en su haber, se antojaba como una obra maestra del cine húngaro. Es cierto que la película es diferente, que da un punto de vista hasta ahora no tratado con tanta profundidad y que está hecha con gusto, poniendo cuidado en cada detalle. Esto hace de ella una película muy buena, con muchas cosas a resaltar, pero sin el peso suficiente para ser una obra maestra. 

Empecemos por la parte buena. Hay cientos de miles de metros de celuloide creados acerca del Holocausto. Lo sabemos casi todo. Historia, proceso, horrores, etc. Pero no es lo mismo saberlo y poderlo imaginar que vivirlo. Nunca una película se había creado íntegramente para este propósito. Tanto elegir el plano de cámara (primer plano del protagonista de frente o de espaldas el 85% del metraje) como los larguísimos planos secuencia redundan en una sensación de agobio y claustrofobia que realmente se paladea. Cuando nos dicen que en los campos de concentración se trabajaba es difícil de imaginar el nivel de actividad y velocidad requerida en los trabajos que nos retrata Hijo de Saúl. Muchísimo ajetreo y muchísimas personas, presos, guardias y trabajadores; ruido constante mañana y noche, metros y metros de instalaciones sin un centímetro cuadrado desaprovechado; gritos, cuerpos y muerte que se mastican como parte de una rutina en vez de una situación terrorífica. Esta forma de contar la vida desde dentro es el verdadero acierto del film y cumple con creces ese cometido. 

Si a todo esto le añades la veracidad histórica de los detalles pues tienes una película casi redonda. La explicación de lo que eran los Sonderkommando y sus privilegios, los símbolos de colores bordados en la ropa de los prisioneros para identificarlos según su delito (política, judíos, homosexuales, etc.), la utilización de presos como “jefes” o “capos” de otros presos y sus aires de superioridad, la economía sumergida entre guardias y presos, o como se muestran las fases de los procesos industriales utilizados para exterminar “prisioneros”, son ejemplos de hasta qué punto László Nemes ha cuidado los detalles. 

La contrapartida es la historia y la forma de contarla. En una situación tan extrema como la del protagonista se pueden hacer muchas locuras o tomar decisiones difíciles de entender por el espectador calentito en el cine, con sus palomitas y a salvo, pero se nota que se quiere dar un mensaje filosófico al final, que, por cierto, no queda claro (¿el futuro prevalece a cualquier guerra?), y esa es la excusa para montar una historia difícil de creer, aunque posible, en un campo de concentración. El caos que se quiere transmitir acaba infectando al ritmo y al argumento de la película dejando una sensación extraña de no entender y que hace que te salgas de la película en algunos momentos. 

En resumen, una película muy buena si te interesa el tema de los campos de concentración y quieres sentir el horror que se vivió allí dentro. Sorprende sobre todo el frenesí con el que se representa cada tarea que se hacía allí, un día y otro día y otro día (aunque aquí sólo se cuentan unas horas). Abstenerse los que busquen una historia con gran carga emocional tipo El Pianista o La Lista de Schindler creadas para llegar a la masa. 
PD: He probado la versión doblada y la VO en Húngaro con subtítulos. Al ser el sonido ambiente básico para esta peli recomeindo la VO con subtítulos.   

miércoles, 2 de mayo de 2018

Vengadores (Infinity War)



A pesar de tener pendiente Civil War y Black Panther (mi tiempo no es infinity... badabum plash) y de llevar meses en proceso de desintoxicación superheroeril, después del chasco de Wonder Woman y La Liga de la Justicia, me lancé animado por las críticas populares a visionar la última de los Vengadores. A fin de cuentas Marvel no es DC, al menos en el cine. Por cierto, alguna crítica profesional que he leído por ahí sinceramente no la entiendo. Se supone que el trabajo consiste en evaluar la película, no si se te hace larga porque entras al cine meándote. Además, todo debe ser juzgado dentro de un marco, un contexto que le da sentido, fuera de él pierde la intención tanto de ese todo como de su crítica.


Vengadoes Infinity War es un espectáculo con mayúsculas. El arduo, y no siempre brillante, trabajo realizado tanto por Marvel para ir haciendo películas y películas de presentación de personajes, sumado a la fe de los espectadores proporcionando la cajita necesaria para llegar hasta lo que es Infinity War, ha dado sus frutos.

Thanos es un villano de los buenos. Aúna la malvada insensibilidad necesaria para llevar a cabo su cruzada con la convicción positiva de aquel que sabe que está haciendo un mal menor para un bien superior. Aunque todo esté en su contra. Clásica exposición de dilema del dictador. Que nadie espere encontrar en una peli de los Vengadores la profundidad de Así Habló Zaratustra o la Critica de la Razón Pura. Con sembrar la semilla de ciertas paradojas complejas de nuestra sociedad en la cabeza de los adolescentes y hacerles pensar más allá de los efectos especiales el objetivo está cumplido.

En cuanto al metraje, algo criticado, es el adecuado. La dificultad de dar su gota de protagonismo a unos veinte superhéroes es enorme y sin embargo los hermanos Russo no solo consiguen integrarlos contando la historia en varios escenarios que transcurren concurrentemente, sino que lo hacen manteniendo el entretenimiento constante en altas cotas con escenas trepidantes. No resulta lenta en ningún momento, los chistes funcionan bien y los diálogos, en compración con todas las películas del Spiderman hasta la fecha, se soportan bien.

El casting no es algo nuevo. Ya se han hecho suficientes películas de Marvel para darse cuenta que es uno de los puntos fuertes de la saga, pero cabe resaltarlo una vez más. Los actores y los personajes casan. Así de simple. Mención especial a Hemsworth, Downey Jr. y Cumberbatch, enormes, aunque sus personajes ayudan mucho, a Chris Pratt, aunque se está encasillando y por supuesto a la estrella del film Josh Brolin representando a un genial Thanos. Para evitar denuncias, o por promoverlas, decir que ninguna de las chicas, ni el resto de chicos, destaca, quizás se salva Saldana por la importancia de su personaje. Hasta Peter Dinklage, el enano de juego de tronos que nos meten con calzador hasta en las románticas, pega esta vez.

No me enrollo más. En resumen, un fantástico fin de fiesta de la saga Vengadores, con un villano a la altura, escenas de acción memorables que ponen los pelos de punta (ese Thor poderoso), simbiosis total entre actores y personajes, y muchos minutos de entretenimiento de calidad. Puede que a los más pequeños se les haga larga, los adolescentes y pubertarios la gozarán y los adultos que sepan lo que van a ver se lo pasarán en grande.