Descripción de Blog

Nacido de la necesidad de luchar contra el postureo y el culturetismo interesado de los medios profesionales, este es un blog de críticas cortas, ecuánimes y cercanas que tienen como objetivo ayudar a decidir o descubrir acerca de pelis, libros, videojuegos o novelas gráficas.

martes, 13 de febrero de 2018

Handia (Película)

Después de ganar nada menos que 10 premios Goya las ganas de ver esta película, que ya habían surgido cuando se estrenó, se reactivaron. No puede verla por una serie de circunstancias y luego, como tantas cosas que pasan en la vida, sencillamente me olvidé de ella. Otra con la que me pasa eso es con El Olivo. Algún día la veré.

Lo primero y más positivo que hay que decir de Handia es que no parece española. La calidad del rodaje es muy americana. Salvo por el sonido que sí se asemeja más a las producciones nacionales todo lo demás te sorprende de bien hecho que está. Si a esto le añades una fotografía maravillosa, unas interpretaciones a la altura y una ambientación y vestuario sublimes, pues obtienes la buena factura de esta cinta. Ya ha pasado antes con La Isla Mínima por ejemplo y esperemos que poco a poco ya no sea una sorpresa.

El pero es que la historia te deja esa sensación de haberte comprado una chaqueta muy bien hecha pero a la que le falta ese algo para incluirla en el hueco del armario donde están las chaquetas que siempre te pones. No es el tempo, algo lento pero necesario, no es la historia, real, sorprendente y con sustancia, no es el mensaje que también lo tiene, puede que lo que le falte sea emotividad. Alguna escena o escenas en las que se ayude al espectador a sentir lo que sea que estén sintiendo el gigante y su hermano. Los escenarios se dan para ello porque hay situaciones de extremo sufrimiento en la historia pero la emotividad no aparece con la fuerza que se la espera.

Es una pena porque le daría esos puntitos extra que la colocarían en un puesto aún más alto entre las grandes del cine nacional.

En resumen, una película española sorprendente en su manufactura, con muchos pros pero un gran contra clave en el cine que es el poso que te deja al ver los créditos finales, en este caso, algo pobre. No recomendable para personas impacientes (es lenta).

lunes, 5 de febrero de 2018

Call Me By Your Name (Película)

Call me by your name te deja una sensación muy triste de quiero, puedo pero lo he hecho mal. Es una película italiana que está recibiendo muy buenas críticas pero que no las merece tanto (y aquí estoy siendo bueno ya que para la mayoría de espectadores será calificada de truño infumable). Es una peli que al terminar me ha dejado sabor a pena ya que el tema que trata, aunque manido, se enfoca desde un punto de vista novedoso. Os cuento.

La historia nos transporta a los años ochenta a una casa de verano de gente que parece no andar mal de dinero dónde vive una familia hiperculta que cada año recibe como invitado a un profesor. La ambientación es muy buena y recuerda mucho a los veranos ochenteros españoles (aunque estos son italianos). Todo gira en torno al protagonista, Timothée Chalamet, que es un adolescente inquieto, muy capaz y que se aburre un poquito. Juegos en la piscina, amigos y amigas, padres sonrientes y buenos desayunos. El verano soñado. Aparece entonces Armie Hammer. El galán, tan interesante como cautivante, que descoloca la escena anterior.

Hasta aquí todo va más o menos bien pero al adentrarnos poco a poco en la historia de amor algo falla. Y es que ese poco a poco se convierte en casi una hora y media de bucle infinito con fotos de paisajes intercaladas difíciles de entender hasta para el más abnegado de los culturetas postureros del plano secuencia. El intimismo que se toca muy leve y tangencialmente no se mantiene en ningún momento y la película aburre y mucho.

Digo que es una pena porque el tema de la homosexualidad nunca se había tratado desde este punto de vista: Cómo lo vivieron los gays en los ochenta cuando ellos mismo veían "normal" ir contra sus instintos y casarse con mujeres. Es el punto fuerte de la peli, tres generaciones viviendo lo mismo de distinta forma. Eso sí está conseguido. Sobre todo por la fabulosa actuación de Chalamet en la última escena.

En resumen, una película tediosa con una crítica profesional engordada, que toca un tema manido desde un punto de vista interesante y que podía haber sido mucho más.